15 - 12 - 2019 / TRUBIA - LA PONTIGA

Salimos con un día de lluvia hacia Trubia donde dejamos nuestros coches, nada más cruzar el puente que está enfrente de la fachada principal de la Fábrica de Armas

A finales del siglo XVIII, España declaró la guerra a la Francia revolucionaria que había ejecutado a su rey Luis XVI. La guerra discurrió de forma desastrosa para España. El Gobierno de España temió perder los territorios próximos a la frontera francesa. Las fábricas navarras de Eugui y Orbaiceta habían sido asediadas y asaltadas. El Gobierno encargó la localización de un lugar alejado de la frontera, con el objetivo de atender las necesidades de material bélico.

En 1794 se decidió instalar esa factoría en un paraje con yacimientos de aquellas materias primas a utilizar: hierro y carbón;  y de este modo, se instalaron en Trubia en el punto donde el río de este nombre, se une al río Nalón.
Esta operación supuso desplazar miles de personas desde Placencia de las Armas o Éibar (Guipúzcoa) a Asturias, no solamente operarios, si no que se trasladaron con sus familias. .
La Fábrica de Trubia, con su director el coronel Antonio de Elorza, alcanzó un alto nivel; militar formado en la Academia del Cuerpo en Palma de Mallorca y perseguido por Fernando VII, se vio obligado a emigrar viajando por toda Europa, y sobre todo, en aquellos países que eran punteros en los métodos industriales: Bélgica, Alemania, y en el Reino Unido; consiguiendo de este modo, una formación brillante. Además creo en 1850, la que fue la famosa Escuela de Aprendices (la primera en España) para que los hijos de los trabajadores se formasen en aquellos oficios que precisaría la factoría en años sucesivos.
Trubia se convirtió así en un pueblo muy distinto de los del resto de España, pues en pleno siglo XIX, contaba con: Teatro, Casino, Escuela de idiomas, Coral polifónica y Banda de Música. Las más de 120 promociones de alumnos de esta Escuela propiciaron que de sus aulas saliesen más de 4.000 alumnos con formación teórico-práctica, que desperdigados por toda la geografía nacional y extranjera, fueron disputadísimos profesionales que alcanzaron muchos de ellos altos cargos en las industrias que les dieron acogida, debido a su buena formación .
Ahora… son otros tiempos.

Iniciamos el recorrido junto a un muro de piedra precioso, que tomaba el agua de la presa de Machón (en la actualidad demolida) para llevarlo a una antigua fundición. Nos acercamos a ver la Iglesia de Trubia, rehabilitada, limpísima y con un retablo precioso.
A este nivel, tomamos la senda verde propiamente dicha, detrás de una casona en ruinas, con unos muros de piedra impresionantes y con un magnolio blanco que todos los años, vamos a contemplar (junto con otro enorme y rosa en el centro de Trubia).
El recorrido agradable, la mayor parte con paraguas, con el río Trubia bien crecido hasta San Andrés, Poco después de esta localidad, cruzamos por una pasarela la carretera para continuar por la otra margen. A este nivel, se localizan varios nidos enormes de avista asiática ( vespa velutina)… pensamos que llegaron para quedarse.
En San Andrés, continuamos por la senda del oso, aunque no le encontramos mucho sentido esta diferenciación, porque la caja del antiguo ferrocarril, llegaba a Trubia.
Enseguida llegamos a la Pontiga; antes tomamos un aperitivo en Villanueva, al lado del puente medieval y en la cabaña, como cada fin de año en nuestra asociación, dimos cuenta de un buen pote (esta vez con un entrante de Conchi, legado de sus tías, que agradecemos muchísimo)
¡Otro año feliz en buena compañía!

                                 

El grupo  Antigua traída de aguas La senda verde
El río Trubia crecido La vega Pasarela sobre la carretera
La senda del oso Puente medieval  en Villanueva En La Pontiga

 

13 - 12 - 2019 / PRIMER CONCIERTO SOLIDARIO DE NAVIDAD

 Ayer tarde, tuvimos la oportunidad de acudir al salón de actos del Hospital Central Universitario de Asturias (HUCA) con motivo del primer Concierto Solidario de Navidad.

Organizado por las ginecólogas Dra Blanca Ramos y Dra Beatriz Duplá, pacientes, familiares y público en general, fuimos tomando asiento hasta conseguir ocupar aproximadamente, las tres cuartas partes de su aforo (circunstancia que no debe ser muy habitual).

Abrió el acto una de las organizadoras, explicandonos su finalidad, y dando la palabra el Sr Gerente, el Dr Luis Hevia, para darnos la bienvenida y mostar su satisfacción por actos de este tipo, que complementan la asistencia sanitaria.

Abrió el concierto el grupo Ensemble Aula Allegretto, compuesto por:  María González Serrano al violín, Paula Raposo Fernández al piano y Antonio Peña Fernández al violonchelo. Interpretaron varias obras, con una pequeña introducción a las mismas por parte de la pianista y consiguiendo que todo el público con las palmas, participáramos en alguna de las obras. Su juventud, sus sonrisas y su repertorio, nos hicieron vibrar...

A continuación el Coro Infantil Fundación Princesa de Asturias, bajo la dirección de Natalia Ruisánchez Redondo y acompañados al piano por Sonia Suero Mangas, aparecieron en escena: decenas de niñas y niños, con unas camisetas grises, de edades comprendidas entre 10 y 15 años, fueron haciendo un gran semicírculo esperando la entrada de su directora, para ofrecernos varias canciones y villancicos. Atentos, contentos, y sonrientes, comenzaron a emocionarnos, sobre todo, teniendo en cuenta que algunos de los niños que les estaban escuchando en la sala, estaban en peores condiciones y consiguieron hacerles  pasar un rato distraídos con sus voces... Su directora, espontánea y con sonrisa permanente, nos iba haciendo una pequeña introducción de cada pieza; incluso consiguió que el respetable público, entonáramos un par de notas como fondo de la última de sus interpretaciones.

Cerraron el acto las responsables de la convocatoria, agradeciendo nuestra presencia, resalzando la conveniencia de estos actos en lugares como los hospitales, aprovechando ese lenguaje internacional que es la música y poder compartirlo con los pacientes que pasan allí estos días...

También nos comunicaron la existencia de la Asociación Humanitaria para la Formación Sanitaria (HASHTG: Humanitarian Association for Health Training) que nace con dos finalidades: Promover la formación sanitaria fundamentalmente en el ámbito de la cooperación y de la ayuda humanitaria.

Desde aquí, nuestra asociación, brindamos nuestra colaboración.

En la prensa de hoy, no aparace ninguna referencia a este acto... Sin embargo, para nosotros, fue algo importante.

 

 

 
Ensemble Aula Allegretto Coro Infantil Fundación Princesa de Asturias  

 

3 - 12 - 2019 / MUSEO CASA NATAL DE JOVELLANOS

 

Pequeña biografía del Ilustrado Don Gaspar Melchor de Jovellanos

Jovellanos nació en el seno de una familia noble, aunque no excesivamente adinerada. Tras una esmerada educación, se graduó de bachiller en Cánones el año 1764; abandona la carrera eclesiástica y se centró en la Magistratura, siendo nombrado Alcalde del Crimen de la Audiencia de Sevilla en el año 1767; durante este período, además de componer su obra dramática más conocida, El delincuente honrado, entra en contacto con algunos círculos ilustrados, con los que colabora. 

Su estancia en Madrid tras ser nombrado Alcalde de Casa y Corte hasta 1790 coincide con el impulso reformista que caracteriza el reinado de Carlos III y supone para este personaje, una etapa de participación activa en numerosos organismos (Academias de la Historia Española, la de San Fernando, la de Cánones, y la de Derecho; así como la Sociedad Económica, o la Real Junta de Comercio, Moneda y Minas), lo que le convierte en una figura destacada de su tiempo.
Tras la muerte de Carlos III, se produce un considerable cambio en la situación política interna, que afecta a los círculos ilustrados y es desterrado a su ciudad natal.
Cuando Jovellanos llega a Gijón, lo hace portando una orden regia: inspeccionar las potencialidades de los yacimientos carboníferos de Asturias y elaborar un plan estratégico sobre el sector. El carbón era el combustible que estaba alimentando los motores de la Revolución Industrial, y España no podía quedarse al margen. Jovellanos hizo dos propuestas: por un lado, la necesidad de mejorar los caminos para transportar el mineral de forma más rápida y eficiente desde las minas hasta los puertos; y por otro, la conveniencia de crear una escuela de náutica y mineralogía para promover el arranque y el comercio del carbón creando el “Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía”
En Gijón presentó “el plan de mejoras” que incluía: un diseño de calles, la desecación y el saneamiento de zonas pantanosas (que eran un riesgo para la higiene pública); la construcción de un paseo arbolado, con ejemplares que él mismo costeó y trajo desde Aranjuez; y el levantamiento de un muro de contención que puede verse hoy en el paseo de la playa de San Lorenzo.

En 1797 regresa a la Corte porque de manera inesperada, es nombrado ministro de Gracia y Justicia por Godoy, con la finalidad de reformar la justicia y amortiguar la fuerza reaccionaria de la inquisición; pero en 1798 y después de sufrir un intento de envenenamiento, Jovellanos es cesado. Su salud, se vio seriamente afectada regresando de nuevo a Gijón. Volvió a dedicarse al Instituto pero los problemas económicos y también el desprestigio personal al que fue sometido, acaba siendo detenido en su casa y hecho reo de Estado, y conducido a Mallorca donde permanece encarcelado hasta 1808, sin conseguir ser juzgado. Durante el encierro, escribió diferentes tratados.
Cuando el motín de Aranjuez coloca en el trono a Fernando VII, Jovellanos queda en libertad. España está en vísperas de la guerra de la Independencia. El grupo de los ilustrados se divide entre los que creen que Napoleón y José I van a resolver los problemas de España, y aquellos que consideran que los españoles se bastan a sí mismos para llevar a cabo esta tarea.
Fiel a su país, Jovellanos, que era reformista pero no revolucionario, se comprometerá con la Junta Asturiana para ser su representante en la Junta Central, el órgano de gobierno de la España libre.

Regresó a Gijón, liberada de las tropas napoleónicas, pero los franceses reconquistaron la ciudad y tuvo que huir por mar a Galicia. Una tormenta le obligó a desembarcar en el pequeño pueblo pesquero de Puerto de Vega (Navia) y allí falleció.

Finalizada la guerra con los franceses, Gijón emprenderá durante el siglo XIX una etapa de crecimiento industrial y urbanístico desarrollado a la luz del camino que había trazado el ilustrado. Poco a poco, con el paso de los años, se irá popularizando un dicho entre sus gentes: “Gijón le debe el mar a Dios y el resto a Jovellanos”.

Visita al Museo Casa Natal de Jovellanos

Nuestra asociación había concertado una visita guiada, con motivo de la exposición de la obra “Retrato de Gaspar Melchor de Jovellanos de Francisco de Goya”, prestada por el museo Nacional del Prado.

Interesado en el arte, el propio Jovellanos encarga un retrato a su admirado Goya, siendo ya miembro de la Real Academia de San Fernando.

Y de la mano de nuestra estupenda guía Virginia, y después de hacernos un repaso a la biografía del Ilustrado, tuvimos la ocasión de contemplar este magnífico lienzo. Su explicación, contribuyó a poder ver con otros ojos, esta obra de Goya, que corresponde al año 1798, cuando es nombrado ministro, y refleja al hombre luchador, culto, trabajador, que se siente desencantado con su trabajo en el Ministerio.

El retrato, pintado seguramente en Aranjuez en abril de 1798, presenta a Jovellanos en su calidad de Ministro de Gracia y Justicia, el cargo que ocupaba entonces, ante su mesa de trabajo, con numerosos documentos y una escribanía de plata. Sobrio y elegante, no luce ninguna de las medallas o bandas de las órdenes recibidas, sino que se acentúa aquí el carácter íntimo del personaje, su actitud pensativa, con la cabeza apoyada en su mano, posición tradicional, desde el siglo XV, para la representación de la Melancolía, que afectaba a los artistas y era símbolo de genialidad creativa. En la decoración de la mesa labrada y dorada aparecen los bucráneos, atributos de la Melancolía y símbolos de la vanidad del hombre, que sólo en la muerte alcanza la sabiduría divina. Se acentúa aquí, además, su carácter intelectual con la escultura en bronce de Minerva, diosa de la sabiduría y de las artes, que protege con su gesto a Jovellanos. En el escudo de la diosa figuran las armas del Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, promovido por Jovellanos y una de las iniciativas de las que se sintió más orgulloso.

Una visita muy agradable e interesante que agradecemos al Museo y a Virginia, la oportunidad que nos brindaron

 

El grupo  Casa natal de Jovellanos Retrato de Goya de Jovellanos

 

1 - 12 - 2019 / ALREDEDORES DE SARIEGO

Aunque en el programa teníamos previsto ir a Redes, las condiciones meteorológicas nos hicieron cambiar de planes. Y fue Victoria Casielles, la que nos propuso hacer una ruta circular por los alrededores de Sariego, partiendo de Castañera.

Iniciamos el camino desde su casa, para incorporarnos a "La Viona", en Sariego. Se trata de un proyecto ferroviario que comenzó a gestarse a finales del Siglo XIX, en pleno auge de la minería del carbón, entre San Martín del Rey Aurelio, Lieres y Gijón, para complementar al ferrocarril de Langreo, ya en funcionamiento, y poder sacar el carbón al Musel de esta zona. Por distintas razones de diseño, financiación ... nunca llegó a realizarse. Se aprovechó mas tarde algún tramo, como el ferrocarril entre Veriña y La Camocha, y en la actualidad, como sendas verdes en diferentes concejos.

Nosotros partimos de Castañera, al otro lado de la carretera de la capilla de San Pedrín de la Cueva; el tramo de La Viona bien señalizado, llano y ancho como era de esperar, para pasar nada mas empezar por debajo de la carretera AS-331; enseguida aprovechamos para hacer la foto de grupo.

Nada mas empezar a caminar pudimos contemplar las praderías de Aveno a nuestra izquierda: fincas cuidadas, bien delimitadas, verdes con el contarste de algunos magníficos robles que mantenían su hoja y con Peñamayor al fondo...Y enseguida llegamos al primer túnel, el de la Peñuca, en roca, de unos 60 metros de longitud.

Fuimos a salir al pie de Peña Careses, en La Parte, dejando atrás el concejo de Sariego, para entrar en el de Siero. Abandonamos el tramo de La Viona, porque parte de esta antigua caja de ferrocarril fue incorporándose a uso privado, y después de un rodeo, volvimos a continuar el viejo tramo hasta llegar al túnel de Les Cuadrielles, de unos 1000 metros, donde la fuente Les Xianes; simplemente nos adentramos unos metros, y quedamos con ganas de volver otro día para realizar su recorrido completo y continuar hacia La Collada, las antiguas minas de fluorita, a las que tanta referencia hizo el profesor Rodriguez Terente en la visita al museo de Geología... pero esto queda para otro día.

Una vez que se puso a llover, ya no dió tregua en el resto del recorrido; pero no por ello dejamos de disfrutar de esta ruta preciosa y del otoño en todo su esplendor... Cruzamos distintos lugares de Careses y nos adentramos en un ramal hacia el sur, para entroncar con el camino de Santiago en Aveno (Siero). Después, continuando hacia el este, nos volvimos a incorporar al camino de La Viona, hasta cerrar el círculo, y poder cambiarnos en Castañera, y calientes, disfrutar de una buena comida y mejor compañía.

Muchas gracias Victoria, nuestra guía y hospedera en este día... Y terminamos con la tonada:

                                         Hay una linea trazada, San Martín del Rey Aurelio, pasa por Lieres de Arriba y atraviesa La Collada...

 

 

El grupo  Praderías de Aveno Iniciando recorrido
Túnel La Peñuca Peña Careses Túnel Les Cuadrielles
El camino El otoño En Castañera

 

28 - 11 - 2019 / VISITA AL MUSEO DE GEOLOGÍA

Durante tres horas y media, hemos realizado una instructiva y deliciosa visita al museo de geología de la facultad de Oviedo, con magníficas explicaciones por parte del conservador del mismo, el profesor Luis Rodríguez Terente.

Hemos podido observar numerosas vitrinas organizadas por unidades temáticas: la tabla periódica de los elementos; las rocas de la tierra y su formación; diferentes minerales del mundo, la mayoría desconocidos por nosotros, perfectamente etiquetados con procedencia composición cristalización etc.; el origen y evolución de los seres vivos y por último la sala de fluorescencia.

La visita fue tan densa que sería difícil hacer un breve resumen, pero si merece la pena citar algunas cosas que nos han llamado especialmente la atención: la bandeja de la tabla periódica por su original presentación; los meteoritos de Cangas de Onís y su historia asociada; los magníficos ejemplares de minerales de todo el mundo, que se centra en muchos casos en la riqueza mineralógica que hay en Asturias, especialmente en cuanto a carbones y a minerales industriales se refiere - algunos de los cuales se pueden extraer en zonas tan cercanas sentimentalmente a nosotros como Siero, Torre y Carbayín - y entre ellos los enormes cristales de fluorita y el azabache en el interior de un tronco fósil; los espectaculares fósiles de variadas especies; y por último, la simpática experiencia de la fluorescencia que emiten algunos minerales iluminados mediante luz ultravioleta.

Nos parece muy interesantes iniciativas como estas de la facultad de geología que nos permite conocer la riqueza de la naturaleza que nos rodea y nos hace sentirnos orgullosos de la región en la que vivimos

Muchas gracias al profesor Rodriguez Terente por su tiempo y capacidad pedagógica, y a nuestra compañera Covadonga, encargada de concertar y resumir esta preciosa visita.

 

La tabla periódica con sus muestras Corteza, manto y núcleo Estructuras diagenéticas
Distintos elementos Fluorita Meteorito de Cangas de Onís
Fósiles Carbones, petróleos El grupo con el profesor

 

9 - 11 - 2019 / POR EL MONTE VALGRANDE

Nuestros amigos Tere y Pepe nos invitaron a comer a todos en su casa de Pajares; y aprovechamos la mañana para dar un paseo por el Monte de Valgrande para abrir apetito, con una mañana soleada de luz otoñal y buena visibilidad.

Dejamos los coches en el aparcamiento del Ruchu, poco después del pueblo de Pajares. Muy cerca, al otro lado de la carretera, se coge el camino que nos conduce a los bosques de Valgrande.

Se trata de una pista ancha, descendente, que fue acondicionada para facilitar el acceso a las obras del túnel del Negrón. Antes de empezar a caminar, hicimos nuestra primera foto de grupo, con vistas a la cordillera, blanca en sus cumbres y con colores del otoño…

Llegamos al Camino del Salvador y al ramal que desciende a nuestra derecha, hacia San Miguel. Prados, alguna cabaña, y árboles que componen este bosque Cantábrico (hayas, abedules, robles, acebos y algún tejo) nos acompañan todo el recorrido. Llegamos junto a la Peña Castiellu, una pirámide cuarcítica rodeada de hayas, visualizando al alto y a nuestra izquierda, el Parador. Alcanzamos el río Pajares, con abundante agua, donde se sumerge, y aquí dimos la vuelta, ahora de manera ascendente, hasta recoger los coches.

Y en Pajares, en la casa de nuestros amigos, nos esperaba una mesa estupenda donde nos ofrecieron una comida de lujo… ¡Muchísimas gracias amigos!

 

Cantu´l Ruchu Inciando ruta Verde, cabaña, montaña y nieve
El otoño Disfrutando Peña Castiellu
Al fondo, el Parador Río Pajares La vuelta

 

3 - 11 - 2019 / PASEO POR GIJÓN

A pesar de los malos augurios, salimos como teníamos previsto y fuimos hasta Gijón. El día amaneció con lluvia, desapacible. Nos reunimos en la playa de poniente. Iniciamos ruta aprovechando los arcos de Marqués de San Esteban hacia el puerto deportivo; el día comenzaba a mejorar y la mar estaba muy brava... Subiendo hacia el Cerro de Santa Catalina, hicimos nuestra primera foto de grupo, aprovechando el cambio de luz que el sol entre las  nubes, iba haciéndose hueco. Las olas saltaban por encima del muelle... En lo alto, pudimos comprobar el estado de la mar, observando el balanceo de un barco grande de carga, que acababa de salir de puerto. Con la silueta de la escultura de Chillida enmarcándonos, repetimos la foto; la luz estaba tan preciosa, que las chicas volvimos a retratarnos...

Descendimos hacia la iglesia de San Pedro con una serie de olas enormes, que unas tras otras,  iban acercándose a la playa. El paseo, con poca gente aún, muy agradable. Debido al fuerte viento que hubo durante la noche, estaba prohibido el paso al parque de Isabel la Católica, por lo que fuimos por la margen del Piles hasta el Molinón. Carrera de motos en la explanada del estadio con mucho ruido.

Tomamos la senda verde del Piles, pasando por el complejo deportivo de Las Mestas, dejando a nuestra derecha el grupo Covadonga, hacia el Parque Fluvial del Piles: es un parque precioso y el segundo parque en extensión de la ciudad. Desde aquí subimos hacia el Parque de los Pericones, situado entre los barrios del Llano y Ceares, sobre una loma, que ofrece unas vistas estupendas de la ciudad y alrededores; es el parque mayor de Gijón, con árboles de diferentes tipos, algunos centenarios.

De vuelta hacia el lugar de partida, por el centro, para comer y finalizar un día estupendo...

 

El grupo Las olas saltando el muro Las chicas
Elogio del Horizonte La mar San Pedro
Hacia Viesques Parque de los Pericones La vuelta

 

20 - 10 - 2019 / SANTA MARINA - CARANGA DE ABAJO

Entre que estos días no dejó de llover, ya aparecen las primeras nieves por las crestas de las montañas, y que muchos de los habituales están casi permanentemente de viaje, hoy el grupo era más reducido que de costumbre. Pero por suerte para los que asistimos, la lluvia se alió con nosotros y sólo nos acompañó discretamente a ratos, pudiendo disfrutar durante todo el recorrido de un hermoso paisaje otoñal, pleno de colores y vida.

Aunque salimos un poco más tarde que de costumbre, los pueblos por los que pasamos estaban tan perezosos como el tiempo que nos acompañaba. A las montañas les costaba desprenderse de la niebla que se les pegaba, y a los proacinos y quirosanos de las mantas de sus camas.

Así que, recogiendo alguna castaña y una sola seta, fuimos acercándonos al embalse de Valdemurio que, además de las estupendas vistas, estaba siendo testigo de pequeñas escaramuzas entre machos de azulones o ánades reales, por alcanzar los placeres de una hembra.
En el bar del embalse, tomamos un café y un pincho que nos supo a gloria, para después seguir hacia Caranga de Abajo donde finalizaba nuestro paseo de 12 kilómetros, no sin antes comprobar el alto grado de abandono y falta de mantenimiento de un recurso tan importante, como es la Senda del Oso para los Valles del Trubia, algo que venimos denunciando desde hace años.

A pesar de todo, completamos la jornada compartiendo los bocadillos y una sopa de ajo en la cabaña de La Pontiga en Santo Adriano.
Otra estupenda jornada entre amigos

 

Bárzana Tiempo de castañas Arroxo y Pico Gorrión entre la niebla
Coprín solitario No había más Colores del otoño
Reflejos en el agua Valdemurio Camino de Caranga de abajo

 

3 y 4 - 10 - 2019 / GRANDAS DE SALIME - CANGAS DE NARCEA - LACIANA

 

Esta vez, tuvimos que madrugar para llegar a Grandas de Salime antes de las 11 de la mañana, donde nos esperaba Ricardo, nuestro anfitrión, para visitar las instalaciones de la central hidroeléctrica. Desde aquí, queremos agradecer el tiempo y el entusiasmo que nos dedicó, permitiéndonos disfrutar de esta maravilla.

La idea de construir una central hidroeléctrica en la zona comenzó a gestarse a mediados de 1940 en el emplazamiento que previamente había valorado Narciso Hernández Vaquero. Sin embargo, no fue hasta el final de la segunda guerra mundial cuando el proyecto, obra de Joaquín Vaquero Palacios y las obras comenzaron a tomar forma. Se crea la compañía Saltos del Navia en Comunidad para asumir los gastos de la obra, participada a partes iguales, por Hidroeléctrica del Cantábrico y Electra de Viesgo.

En 1946 comenzaron las obras; fue necesaria la desviación del curso del  río Navia para dejar seco el lecho de la futura presa, para lo que se excavó un túnel de 30.725 m3 . El cemento para la fabricación de hormigón se producía a pie de obra, siendo necesaria la construcción de varios silos y tolvas, y la búsqueda de una cantera cercana que fuese capaz de abastecer de piedra el enorme volumen necesario. El abastecimiento de clinker, yeso y otros materiales que procedían por vía marítima, se realizaba a través de un teleférico de 36 km de longitud que llegaba hasta el puerto de Navia (llegó a ser en su día, el mayor de los teleféricos construidos en España). También se construyeron cuatro poblados para cobijar a los más de 3.500 obreros.
España estaba sumida en las escaseces de su posguerra y aunque las Naciones Unidas había decretado el embargo al régimen de Franco, la empresa británica English Electric suministró las turbinas y generadores, imprescindibles para la producción de energía eléctrica.
Una vez construida la presa, pero aún sin terminar, el 23 de septiembre de 1953 se taponó el túnel de desvío de aguas y comenzó el embalse del río Navia. El 19 de diciembre se acopló a la red eléctrica nacional y comenzó a producir energía el primer grupo generador que se puso en funcionamiento (otros dos lo hicieron en junio y diciembre de 1954, y el cuarto y último el 31 de marzo de 1955) La inauguración oficial del conjunto se celebró el 24 de agosto de 1955.

El arquitecto Joaquín Vaquero Palacios se encargó de la fachada principal de la galería por la que se accede al interior de la central, adornándola con varios relieves de hormigón formando un mural que representa el proceso de producción de energía eléctrica.
Por su parte, Vaquero Turcios diseño un mirador colgante en la margen derecha del río, conocido como La Boca de la Ballena, desde el que se puede admirar todo el conjunto. Suyos son también los murales que adornan la sala de turbinas. El de mayor tamaño (60 metros de largo por 5 de alto) representa todo el proceso constructivo de la central, recogiendo desde los primeros estudios hasta la distribución de la energía eléctrica, pasando por la primera reunión del consejo de administración o el éxodo de la población de los lugares que serían anegados por las aguas.
Además, Vaquero Turcios había pensado dibujar los rostros de Picasso, Einstein, Planck y Freud. Sin embargo, la censura de la época truncó esa idea. Con motivo de la restauración en los murales realizada en el año 2001, Vaquero Turcios rescató esa vieja idea, y decidió llevarla a cabo; estando los rostros de los citados personajes presidiendo la sala de turbinas desde entonces.

Una vez finalizada la visita, fuimos al Castro Chao Samartín, cuyo origen como asentamiento humano, se remonta en torno al año 800 a.C. en la Edad de Bronce, con un primer recinto fortificado. Durante la edad del Hiero, sus defensas fueron renovadas, y posteriormente en época romana, se convierte en una próspera capital administrativa, como queda patente con los hallazgos.

Después de comer nuestros bocadillos en el albergue juvenil de Castro (Grandas de Salime), por cierto, cuidadísimo con una señora amabilísima y eficiente al cargo, nos dirigimos al pueblo de Riodeporcos, en Ibias. Después de cruzar el puente colgante que lo une a la aldea, sobre la cola del embalse del río Navia, llegamos a través de emparrados al pueblo: casas de piedra con tejados de pizarra, hórreos con buena capacidad, una capilla muy cuidada, y sobre todo, una casa de aldea: Chao de Castro. Aquí tuvimos la oportunidad de charlar con la dueña, sonriente y afable, que nos invitó a probar en cacho, el vino que ella misma elabora…

Iniciamos ruta del desfiladero de Bustelín, se camina por camino ascendente, orientado al sur, alejándonos del río, para luego descender y cruzar el río, de aguas cristalinas pero debido al suelo, parece negro…multitud de helechos y vegetación lo enmarcan, con algunas pozas apetecibles..
Aquí dimos la vuelta, para retornar a La Regla en Cangas de Narcea para hacer noche. Una cena estupenda nos repuso del día largo que habíamos tenido y a la mañana siguiente, amaneció lluvioso; así que tomamos la decisión de pasar a León por el puerto del Rañadoiro (por el nuevo túnel) hacia Degaña, y posterormente, hacia Laciana…


Paramos durante el trayecto, para ver las hoces que forman el río Sil, para continuar hacia Riolago de Babia. Aquí dejamos los coches, cerca del palacio de los Quiñones; ya habíamos estado en este lugar, y nos habían sorprendido sus edificios. Al final del pueblo, con un cielo azul sin una nube, iniciamos la ruta hacia el Lago del Chao: el sendero es precioso, ancho, bien señalizado, vamos cogiendo altura progresivamente, abriéndose el paisaje a medida que avanzamos, camino de las brañas. A unos 3,5 Km tomamos una desviación a la izda, cruzando un puente al otro lado del río; continuamos el camino, muy bien señalizado hasta la braña. A partir de aquí, el camino se vuelve mucho más inclinado, y de hecho, en 2,5 Km, subiremos 330 m de desnivel. Como a mitad del camino, oímos la cascada de San Bartolo, con una caída grande. Vemos las montañas de Babia y todo el valle de Bustagil.
Y por fin, con mucho calor y ganas, llegamos al Chao (lago en el dialecto de la zona) a 1752 m; con un pequeño islote en su interior… Y allí comimos nuestros bocadillos antes de iniciar el regreso, con el macizo de la Ubiña por encima de las demás montañas…
Un día precioso con un recorrido estupendo… Aún tuvimos tiempo para rellenar nuestras botellas vacías con endrinos buenísimos, que se convertirán en buen pacharán…

Un par de días culturales, con senderismo, gastronomía y sobre todo…en buena compañía

 

Delante del mural de Vaquero Palacios Mural de Vaquero Turcios Castro Chao Samartín
Puente colgante sobre el río Navia Emparrado de Rioporcos Desfiladero de Bustelín
Iniciando ruta desde Riolago Cascada de San Bartolo Laguna de Chao

 

23- 6 - 2019 / TAZONES - VILLAVICIOSA

 

La ruta la iniciamos en Tazones; allí comenzamos después de bajar al puerto para hacer la primera foto de grupo. Esta vez éramos pocos y el día estaba gris amenazando lluvia. Según se cuenta, Carlos V llegó a España hace cinco siglos y el desembarco tuvo lugar en Tazones, en la costa asturiana, desde donde se trasladó a Villaviciosa al palacio de los Hevia…

Pues bien, la ruta que tenemos programada, se trata de un recorrido entre estas localidades. El inicio se hace por un camino de pendiente pronunciada, sombrío al comienzo, que mas adelante nos permite contemplar el mar y el pueblo de Tazones abajo; cruza la carretera a unos 700 metros, pero durante todo el trayecto, la señalización es buena con los mojones con el águila bicéfala del Imperio Románico-Germánico correspondientes al PR-AS 302 y no hay pérdida.

Continuamos hacia Liñero con la lluvia de compañía… Son varios los tramos asfaltados y bifurcaciones, pero como ya comentamos anteriormente, siempre bien señalizado. Enseguida divisamos una panorámica de la Ría de Villaviciosa; al principio con parte del arenal de Rodiles, después sólo ella… y descendiendo pasamos por el pueblo de Carbayín y aprovechamos para hacer una foto de grupo, con la ría de fondo.

El pueblo de San Martín del Mar, muy cuidado, el tramo de camino que nos conduce hasta la cascada es precioso: ancho, con árboles y con vistas a la ría y al molino de mareas de La Encienona construido en 1880, que aprovechaba la subida y bajada de cada marea, para la molienda… Nos desviamos para ver la cascada que se encuentra en el arroyo de los molinos; se trata de un lugar húmedo, lleno de vegetación, con gran cantidad de plantas y multitud de verdes, como si se tratara de una verdadera selva (aquí se encuentra un helecho tropical que aparece en el catálogo de especies amenazadas de la flora de Asturias, denominado woodwardia radicans, conocida como píjara).

Después de otro recorrido por carretera, nos volvemos a desviar para Bedriñana y visitamos el exterior de la Iglesia de San Andrés, declarada Monumento Nacional en 1931, con restos prerrománicos, como su maravillosa celosía, las ventanas bíforas y un modillón de rollo único.
En el exterior del bar de este pueblo, comimos nuestros bocadillos, antes de bajar a Vilaviciosa.

A pesar de la lluvia, pasamos un día agradable que todavía cerramos en Candín: visitamos las dos fuentes engalanadas cantándole a la Xiana y a San Juan; compartimos merienda con amigos y vecinos, antes que la nonagenaria encendiera mecha a la foguera, y a pesar de la lluvia tremenda, la noche mágica consiguió que ardiera…

 

El grupo en Tazones Iniciando el recorrido Con la ría al fondo
La ruta El molino de mareas La cascada
Un roble centenario Ventana de Bedriñana La foguera de San Juan en Candín

 

4- 6 - 2019 / POR VILLAVICIOSA

 

Como actividad organizada por Carmen Cofiño, este martes nos dirigimos a Villaviciosa; teníamos reservado una visita en el Centro de Los Caserinos; se trata de una granja en la pequeña aldea de Grases, y el barrio de Maoxu a 4 Km de la Villa, que se encarga de elaborar productos lácteos artesanales, de manera ecológica. Allí nos recibió Borja, entusiasta y muy agradable, que nos mostró el pequeño huerto y una representación de diversos animales: gallinas, caballos, cabras, cerdos, patos..

Posteriormente nos enseñó la quesería, donde se elaboran diferentes tipos de quesos, y también arroz con leche y yogures. En el Llagar nos brindaron la oportunidad de degustar todos los quesos y un buen arroz con leche para cerrarlo: ¡estupendo todo!
Desde aquí queremos agradecer su amabilidad y dedicación para con nosotros, y darles la enhorabuena por ser capaces de mantener este negocio familiar, que ya lleva la cuarta generación.


Finalizada esta visita,  nos dirigimos al Centro de Interpretación de la Ría de Villaviciosa: Alejandra nos introdujo en las características de este lugar; se trata de un estuario, es decir, valles fluviales inundados por aguas marinas; en el caso de La Ría de Villaviciosa, la aportación de las aguas fluviales es muy pequeña, por tanto, con gran influencia marina: alta salinidad, inundaciones periódicas con cada marea y una intensa sedimentación, lo que condiciona una importante reserva de la biodiversidad, dada su particular flora y fauna; Desde 1995, el Gobierno Regional declaró a este espacio Reserva Natural Parcial; Y a nivel europeo se la reconoció como LIC (Lugar de Interés Comunitario) y ZEPA (Zona Especial Protección para las Aves), pasando a formar parte de la Red Natura 2000, encargada de proteger el patrimonio natural europeo.

El origen de la ría se remonta al último periodo glacial, en el que la congelación de las aguas hizo que el mar se retirase.
La gran cantidad de partículas orgánicas que el agua va depositando en la ría, mantiene una gran cantidad de invertebrados; y dada su situación, es un lugar de vital importancia para el descanso de miles de aves acuáticas durante la migración e invernada.
La vegetación de marisma no es muy diversa, por la alta salinidad; cuanto más alejada de la desembocadura, se desarrollan los marjales (terrenos bajos y pantanosos), praderías, juncos… Gran parte de los marjales, han sido desecados y convertidos en campos de cultivos.
Queremos desde aquí, dar las gracias a Alejandra por todas sus enseñanzas.

Finalizada esta segunda e interesante visita, continuamos hasta San Martín del Mar donde dejamos los coches, para hacer a pie, parte de la ruta de Carlos V; es un camino real precioso, ancho y bien cuidado, que a medida que vamos tomando altura, fuimos disfrutando de unas vistas preciosas a la ría que estaba en bajamar, y mas adelante, también de Villaviciosa. A una determinada altura, nos desviamos para visitar una cascada que está rodeada de profusa vegetación, haciendo que este lugar, nos sumerja en un verdadero paraíso verde, seguramente elegido por alguna xiana…

Antes de ir a comer, nos acercamos a ver la iglesia y el tejo centanario de San Martín del Mar: un buen ejemplar al que le falta su parte alta.

Retomaos el camino de vuelta y fuimos a comer el bocadillo a Bedriñana; para redondear la jornada, tuvimos ocasión de visitar La Iglesia de San Andrés de Bedriñana: se trata de un templo que ya aparece reflejado en 1023, y que las excavaciones arqueológicas realizadas, han permitido demostrar que la nave del templo actual, desde los cimientos hasta la cornisa, corresponden a estilo prerrománico y fue alterada en el siglo XII, por la incrustación de la puerta meridional y el arco triunfal de acceso al santuario.
Su mayor valor, es la celosía de la fachada occidental de la iglesia; también conserva tres ventanas bíforas en la fachada sur, y solamente una en la fachada norte; así como un modillón de rollo único en la esquina noroeste: una joya desconocida (al menos para mí)
Un día muy completo, y como siempre, la mar de agradable… ¡Muchas gracias por la organización Carmen Cofiño!

 

El grupo Las cabras En el llagar
Ruta Carlos V La ría de Villaviciosa La cascada
El texu Celosía Iglesia Bedriñana Capiteles en su interior

 

2- 6 - 2019 / BARAYO-PUERTO DE VEGA

Después de unos días de calor excesivo, salimos de Oviedo con un día nublado hacia la costa occidental; en el litoral había neblina. LLegamos enseguida  a la desviación hacia la playa de Barayo, y en el aparcamiento, dejamos los coches.

La vista de la playa, con su arenal y los meandros del río Barayo antes de su desembocadura que separa los concejos de Navia y Valdés, merece realmente la pena. Clasificada como Reserva Natural Parcial, está dotada de una exuberante zona de dunas y marismas, de gran valor ecológico y paisajístico, además de un entorno poblado de matorrales, bosques, acantilados, etc. Es un sistema ecológico único, que representa un magnífico ejemplo de la vegetación de dunas y playa, con especies botánicas de enorme interés y gran variedad. A la altura de la arena de la playa y adentrándose al mar, podemos encontrar algunas cavernas denominadas Las Sántinas.  Además de ser frontera geográfica entre los dos concejos, marca también una frontera geológica entre dos tipos de sustratos: el occidental pizarroso y el oriental de cuarcita.

La senda comienza justo en el aparcamiento, muy cuidada y bien señalizada, y desde el inicio, trascurre pegada a la costa, pudiendo disfrutar de su recortada costa con sus elevados y verticales acantilados… Siempre nos sorprende la cantidad de flores silvestres que la convierten en un espectacular jardín en esta época… A pesar de que la mañana estuvo nublada, la temperatura era estupenda para caminar y disfrutar de su belleza. 

Al llegar a Puerto de Vega, oímos una habanera cantada por un ochote de Pamplona, animados con la sidra del bar Chicote (donde por cierto, había un cartel que ponía: “en esti chigre pue cantase”); y aquí mismo paramos para repostar,y seguir disfrutando del concierto espontáneo al aire libre…

Como era temprano, dimos una vuelta por el pueblo y subimos hasta la Capilla de Nuestra Señora de la Atalaya; decidimos continuar la senda naviega, hasta antes de llegar a la playa de Frexulfe, donde después de una parada en precioso acantilado, retornamos.
Aprovechamos para comer en los muros de la Capilla de La Atalaya, disfrutando de las vistas y del bocadillo. Parada en Puerto de Vega para el café, y regreso por el mismo recorrido hacia nuestros coches, con una tarde ya soleada.

Aún pudimos acercarnos a endulzarnos a la pastelería de Cabo Busto, poniendo la guinda a una excursión maravillosa.

 

El grupo Barayo Las flores y el mar
El jardín El acantilado Disfrutándolo
La ruta Capillla de la Atalaya al fondo El retorno

 

25- 5 - 2019 / CUEVA DE VALPORQUERO (LEÓN)

 

Con un día precioso, tomamos camino de Pajares; después de pasar el puerto y desviarnos por Villamanín, nos reunimos los distintos coches en la Collada de Cármenes, y bajo el letrero que señala su altitud, las Cármenes del grupo nos hicimos la foto bajo un cielo azul y con aire muy frío..
Después de un café, nos dirigimos hacia Valporquero, en la ladera sur de la Cordillera Cantábrica. El paisaje espléndido: vegetación verde y abundante, el agua rellenando los regueros y los ríos, la caliza coronándolo todo, majestuosa…
A las doce, junto con otros visitantes, iniciamos con un guía nuestro recorrido. En la boca de la cueva, nos dieron unas instrucciones para la visita, y nos comenzó a relatar que se abrió al público en 1966, después de un importante trabajo de acondicionamiento, para poder contemplar todo un mundo fantástico que el agua, los miles de años y las rocas, fueron configurando.
El arroyo de Valporquero, hace más de un millón de años, empezó a filtrarse por grietas y cisuras tan abundantes en la roca caliza, favoreciendo su disolución… Nada más entrar impresiona la cantidad de estalactitas y estalagmitas, sus columnas, las coladas y la variedad de colores en función de su composición. Al poco de iniciar el recorrido, entramos en la Gran Rotonda, el lugar de mayores dimensiones de la cueva con más de 100.000 metros cúbicos, atravesada por el río en época de lluvias… Después visitamos una sala llamada Pequeñas Maravillas, con unas formas singulares; posteriormente la de Las Hadas con un lago; luego viene el Cementerio Estalactítico para llegar a La Gran Vía, una galería de 200 metros de largo y 30 de altura, cuyas paredes verticales apabullan… y mediante senderos estrechos, subidas y bajadas, dejando lo que llaman la Columna Solitaria y profundas simas , llegamos la Sala de Maravillas… el lugar sobrecoge, y un apagón de luces que el guía realizó intencionadamente, nos hizo tomar conciencia, que realmente estábamos en el corazón de la tierra, donde el silencio y la oscuridad lo dominan absolutamente.
Al salir, subimos al mirador de La Atalaya, para contemplar unas vistas preciosas: las montañas, las hayas, el pueblo de Valporquero… Y luego pasamos por las Hoces de Vegacervera, que el río Torío fue erosionando la roca caliza, dejando unas paredes verticales tremendas, que componen un lugar extraordinario.
Nuestras amigas Carmen Valbuena y Carmen Gloría, organizadoras de la visita, nos condujeron al pueblo de Vegacervera para comer; y aún pudimos dar un paseo hasta el pueblo de Coladilla, antes de tomar los coches…
Paramos a la vuelta en El Brañilín y en Pajares, y cerramos así un día de excursión completo que desde aquí, agradecemos a las personas que lo hicieron posible.

 

Las Cármenes  El Grupo La cueva
El río en la cueva La Sala Maravillas En La Atalaya
El paisaje El pueblo de Valporquero Las Hoces de Vegacervera

 

25 - 5 - 2019 / NOTA DE PRENSA

Nota de prensa publicada en el periódico de la Nueva España el día 25 de mayo de 2019

 

LA FISCALÍA CONCLUYÓ EN 2013 QUE LA DEJADEZ DE LA SENDA DEL OSO NO ERA DELITO
Sendas de Asturias, que propuso sin éxito un proyecto sostenible para la ruta, denunció el despilfarro y el abandono de una veintena de equipamientos

Oviedo, L. Á. Vega 25.05.2019
Estado de la Senda del Oso. SARA ARIAS

La asociación Sendas de Asturias, que preside Manuel López, exgerente de Bomberos, denunció en 2013 ante la Fiscalía el estado de abandono y despilfarro de una veintena de equipamientos, entre ellos la Senda del Oso. En concreto, se indicaba que se había ampliado la ruta con un coste de 2 millones, cuando no había dinero para asegurar el mantenimiento del resto. La Fiscalía abrió unas diligencias de investigación, de las que se encargó el fiscal Gabriel Bernal. Pese a que confirmaba "la apariencia de deterioro de las distintas edificaciones y proyectos", y que "la mayor parte han sido abandonados, posiblemente por el coste del mantenimiento", lo que "puede resultar susceptible de censura en el ámbito de la gestión política", el fiscal no apreció hechos de relevancia penal.


La Fiscalía indica que las diligencias preprocesales abiertas tras los recientes accidentes no tienen nada que ver con las de hace seis años. En el caso actual, las diligencias no son penales, sino que son un acopio de información sobre las condiciones de la Senda, con el fin de aclarar los motivos de los dos accidentes, lo que no impide que, si hay indicios de responsabilidad, se lleven a cabo las oportunas acciones.


Manuel López resaltó lo "chocante" de las actuales diligencias de la Fiscalía, teniendo en cuenta el archivo de la denuncia anterior. Dos años antes de presentarla, en 2011, Sendas de Asturias quiso poner en marcha el proyecto "Amigos de la Senda del Oso". "Comenzamos, en coordinación con parte de los hosteleros, a realizar actividades de limpieza y acondicionamiento para sensibilizar a la población y a las Administraciones sobre la necesidad de su mantenimiento y conservación", indicó López. El proyecto incluía "la creación de, al menos, ocho puestos de trabajo de carácter permanente para personas de la zona. Solicitábamos la cesión de dos edificios rehabilitados y cerrados, como eran las Antiguas Escuelas y Torre del Campo en Proaza y La Madrada en Teverga, donde pretendíamos crear un Centro de Educación Ambiental y un Servicio de Coordinación y Dinamización de los Valles del Trubia". Ni los ayuntamientos ni el Principado estudiaron la propuesta. "Los alcaldes prefirieron continuar con su reducida visión localista, sin propiciar la cooperación. El Principado continúa actuando a salto de mata o de ocurrencia del 'responsable' de turno, especialmente cuando hay algún asunto conflictivo, como los accidentes", añadió. Lo cierto, concluyó, es que el estado de la Senda no difiere del resto de rutas

 

 

 

12- 5 - 2019 / LAGUNA DE LAS VERDES. BABIA. LEÓN

Con un día totalmente despejado, cielo azul intenso y buena temperatura, tomamos la autopista hacia León; salimos en la primera salida dirección Villablino, hacia Torre de Babia. Nada más llegar al pueblo, nos llamó la atención la iglesia de San Vicente, sobre un otero y de consideradas dimensiones, que algunos llaman la catedral de Babia.
Dejamos los coches y saliendo del pueblo, hicimos la primera foto de grupo delante de los restos de la Torre de una construcción fortificada, que parece formaba parte de un conjunto defensivo, junto con las de Piedrafita y Mena en la edad media, para el control de tránsito de la cordillera cantábrica. Justo cuando empieza la senda, hay una construcción de piedra de una antigua fábrica de luz.
La ruta está muy bien señalizada a lo largo de todo el recorrido; es de buen firme y ancha, junto al río (hormigonada al inicio en las partes de mayor pendiente). Siempre en ascenso, con arroyos por cualquier parte, que la gravedad se encarga de bajar desde los neveros de las cumbres; pasamos una fuente con agua fría, buenísima y de generoso caudal; vamos viendo las praderas de Tremeo, que cubren los restos de la morrena del glaciar que ocupó el valle, y al otro lado, una cascada.
Siempre ascendiendo, llegamos a la majada de las verdes, con cabañas (chozos) donde sube el ganado por el verano (hay que recordar que Babia, es una comarca de tradición trashumante)
Aquí finaliza la pista, y continuamos por un camino muy empinado, estrecho y con variantes (aunque la señalización te permite ir perfectamente orientado), oyendo el rumor del agua que el arroyo va emitiendo a media que pierde altura, y pisando algún nevero, llegamos a los meandros del río Las Verdes, que serpenteando, recorre aquellas praderas verdes, y que aprovechamos a cruzar por la parte más fácil; una pared rocosa vertical impresionante, Montihuero, la protege; es de una belleza tal, que obliga una parada para empaparte bien …
Alcanzamos la Laguna de Las Verdes, a 1750 metros, rodeada de montañas de origen glaciar; el nombre parece que se debe, a la coloración que adquiere por el verano cuando se cubre de vegetación; nosotros pudimos ver como sus aguas, reflejaban sus cumbres con su nieve…¡Un espectáculo!
Con este panorama, comimos nuestros bocadillos, con la música de los pájaros, y el vuelo de algún pato sobre sus aguas.
Volvimos por el mismo lugar; el descenso con calor,pero no impidió poder recrearnos en la cantidad de orquídeas color rosa fuerte que ponen su nota de color junto con otras flores blancas, amarillas y moradas…
Después de tomarnos una buena cerveza, fuimos a Ríolago de Babia, para visitar La Casa del Parque, que ocupa el antiguo Palacio de los Quiñones, donde se recogen los usos y costumbres de la zona, destacando la trashumancia, la ganadería, la flora y la fauna; antes de marchar, dimos una vuelta por el pueblo que nos llamó la atención por su arquitectura nobiliaria (casa del escribano) y rural, sus iglesias, fuentes, y sobre todo, por su conservación.
¡Un día completo!

 

El Grupo delante de La Torre Iniciando ruta Praderías de Tremeo
La majada El sendero con el arroyo Los meandros
La Laguna de Las Verdes Las orquídeas Casa del Parque en Ríolago

 

14- 4 - 2019 / MONTE CAYÓN ) PILOÑA

El Monte Cayón, de 553 metros de altitud se alza encima de Infiesto en el concejo de Piloña. Hasta no hace mucho tiempo, era prácticamente un bosque, sobre todo de pinares; las quemas sucesivas propiciaron que la cumbre y laderas, sean sobre todo pastizales. Se cree que por esta zona, pasaba una vía romana: “ Calzada de Caso o del puerto de Tarna” (iba hasta Campo de Caso y de allí un ramal a Infiesto por el Camín Real del Facéu y Sellón; y otro a Langreo, por el alto del Moyón o Gobezanes y Rioseco)
Aunque hay distintos modos de acceder, nosotros lo hicimos desde Valles, donde nos esperaba en su casa nuestra amiga Chus. Salimos desde el mismo pueblo, por cierto, sorprende lo cuidado que está, y con niños en la plaza jugando. Un camino ancho, cuidado y cómodo, con leve descenso al inicio, nos conduce en ascenso permanente y dando vista al poco del inicio, a una panorámica del pueblo preciosa. La sierra del Sueve, a nuestra derecha espectacular, y en lo alto del Cayón, hay una vista espléndida de Infiesto, la Alta Piloña, la sierra de Ques, la Virgen de la cueva… Si el día ayuda: al sureste, Los picos de Europa; al noroeste, el Picu Fariu y al suroeste, Peña Mayor… ¡Una maravilla!
El descenso se hizo rápido, porque en la huerta de Chus, debajo de la pérgola con la glicinia, nos esperaban las cervezas bien frías y la sidra a punto… que con las tortillas, empanadas y demás familia, se dieron buena cuenta.
Aprovechamos la sobremesa para los preparativos de nuestra próximo viaje, esta vez un poco más lejos…
Queremos agradecer a Chus, nuestra anfitriona, todos los preparativos y su generosidad. Tienes que procurar no hacerlo tan bien, porque volveremos… 

 

El Grupo en Valles Iniciando ruta La ruta
El pueblo de Valles Camino adelante Panorámica
El Sueve al fondo En el alto Celebrándolo

 

31- 3 - 2019 /CABO PEÑAS - FARO SAN JUAN DE NIEVA

Un poco más tarde que de costumbre y con un día precioso, iniciamos la ruta en el Cabo Peñas, siguiendo el sendero que trascurre al borde de los acantilados. En el pueblo de Ferreros, ya hicimos la primera parada para tomar un tentempié, de una jornada que se preveía larga.

Es una pena, mas bien una vergüenza, que una de las rutas más espectaculares y transitadas de Asturias, esté tan mal señalizada. La mayoría de los tramos no cuenta con ningún tipo de señalización, motivo por el que a veces, existen multitud de pequeños senderos formados por los caminantes buscando la salida del laberinto, en la que en ocasiones se convierte la ruta.

Cruzamos la playa de Verdicio y siguiendo por la playa del Terrero, Les Barqueres y los acantilados de Podes, llegamos al Puerto Llampero donde estaba el Molín del Puerto, que dá pena ver el estado de abandono en el que se encuentra, desde el temporal ocurrido hace ya unos cuantos años.

Aquí recibimos la noticia del fallecimiento de la madre de María Aurora, que aunque esperada, no dejó de entristecernos.. 

Subiendo por el estrecho camino, también sin señalizar, dimos vista al edificio abandonado y en ruinas, del antiguo teleférico que transportaba residuos de la antigua Ensidesa para arrojarlos al mar, de los que aún quedan abundantes muestras en el acantilado.

Continuamos por el camino de Otero y al borde del acantilado, hicimos la parada para comer. Poco después, llegamos a Nieva y sin descender a La Playa de Xagó, continuamos por la rasa costera hasta llegar al faro San Juan. 

 

El Grupo en Cabo Peñas Iniciando ruta La ruta
En ferreros Los acantilados La costa
Por Verdicio La comida La playa de Xago

 

24- 3 - 2019 /ARENAL DE MORÍS-PLAYA DE LA GRIEGA

Nos pusimos en ruta con un día precioso hacia Arenal de Morís, después de dejar un coche en La Griega para el retorno. Después de la obligada foto de grupo, iniciamos la ruta costera. A la izquierda siempre el Sueve, despejado, dibujándose perfectamente su silueta sobre el cielo azul; a la derecha el mar con el mismo color que el cielo; el verde del paisaje, radiante..

El recorrido fácil, con trayecto bien marcado, practicamente llano, maravilloso. Enseguida damos vista a  Lastres, suspendido en la montaña, orientado al este, y que  a medida que avanzamos, vamos distinguiéndolo cada vez mejor. Llegamos a la playa de la Beciella, cruzando el arroyo de Los Romeros (en alusión a los peregrinos jacobeos) que allí desemboca, por un pequeño puente .. 

Cada vez mas cerca del Sueve, llegamos a avistar la panorámica que engloba los arenales de La Espasa y La Isla. Bajamos a la playa del Pozo de Las Pipas, y seguimos por toda la Espasa; había bajamar y estaba preciosa... Hicimos una paradina en el área recreativa, para tomar un pincho, y lo encontramos todo bien cuidado e impecabe; desde aquí queremos agradecer, a los responsables, que los baños públicos estuvieran abiertos y en perfectas condiciones...

Continuamos recorrido, por carretera para evitar el río Espasa, que divide los concejos de Caravia y de Colunga;  para abordar las playas del Barrigón primero, y de la Isla después. Posteriormente continuamos ruta por el acantilado, pasando por una zona de antiguas trincheras de la guerra civil... y permitiéndonos el trazado, disfrutar de la costa con sus recortes, sus pequeñas calas y siempre con El Sueve vigilante...

Unos continuaron hacia la Griega bajando por el monte  de eucaliptos, y otros continuamos hacia el pueblo de Huerres donde comimos. Después de recoger los coches los choferes, nos despedimos hasta la próxima

 

El Grupo en Arenal de Morís Iniciando ruta Entre el mar y la montaña
La Espasa Cerca del agua Disfrutando de la playa
La ruta Algunas chicas La costa

 

3- 3 - 2019 /SAN ANTOLÍN - NUEVA DE LLANES

 El punto de encuentro se estableció en San Antolín.

El cenobio de San Antolín de Bedón fue un monasterio benedictino ubicado el concejo de Llanes, muy cerca de la playa homónima, donde desemboca el río Bedón. La iglesia de San Antolín de Bedón, un templo benedictino románico edificado en el siglo XIII, con los rasgos de construcción del Císter por lo apenas presenta ornamentación. Las primeras referencias del monasterio datan del siglo XII, aunque son extractos de la documentación original perdida. La primera mención fehaciente se encuentra en una donación hecha en 26 de enero de 1186 al monasterio de San Vicente en Oviedo, cuando el monasterio se acogió a la regla benedictina y comenzaron las obras de la iglesia según consta en una inscripción donde se menciona que la obra la comenzó el abad Juan en 1205 así como otra de la misma fecha en la cabecera de la iglesia. El estilo de la iglesia es similar al de Santa María de Valdediós . El monasterio recibió varias donaciones de nobles asturianos. Carlos I, después de ser reconocido rey por el papa León X, estuvo en este monasterio en 1517. En 1531, el papa Clemente VII, mediante una bula apostólica, dispuso que el cenobio fuese incorporado a la congregación de San Benito en Valladolid debido a la decadencia y deterioro del monasterio; sin embargo, al no solucionarse los problemas del cenobio, doce años más tarde, en 1544, a petición de los vecinos y caballeros de la villa y concejo de Llanes, San Antolín fue anexionado como priorato al cercano monasterio de San Salvador de Celorio. 

Después de la desamortización, la iglesia quedó abandonada, y los vecinos consiguieron que los oficios religiosos se celebrasen en Naves, adonde se trasladaron el retablo mayor, los altares y la pila bautismal. También obtuvieron el permiso del obispo en 1858 para derribarla y reutilizar los materiales para reformar la capilla de Santa Ana de Naves. La Comisión Provincial de Monumentos, sin embargo, logró salvar la iglesia y el obispo aprobó la construcción de otra parroquia en Naves y revocó el permiso anterior. 

El 4 de junio de 1931 fue publicado un decreto en la Gaceta de Madrid en que la iglesia quedó catalogada como monumento histórico-artístico en la actualidad bien de interés cultural. 

Alrededor de la iglesia queda un poblado prácticamente abandonado con las viviendas en ruina... ¡Una pena!

Pero, ciñéndonos a la ruta, después de la foto de grupo en la playa se San Antolín con un día precioso y la mar alegre, comenzamos a caminar; pasamos bajo la línea de FEVE y nos dirigimos al oeste. Al poco encontraremos la desviación, a la derecha, que nos conduce a la playa de Gulpiyuri, Monumento Natural.
Se trata de una playa interior, en el medio de una pradería, formada por el mar en una costa acantilada de roca caliza, creando una cueva hacia el interior; el fondo de la cueva se hundió (fenómeno kárstico denominado dolina) dejando un hueco circular de unos 50 metros de diámetro y a unos 100 metros de la costa; de modo que el agua entra del mar, percibiéndose las mareas y disponiendo de una finísima arena… (fue una pena, porque la vimos en bajamar)
Continuamos la ruta dejando a la derecha la capilla de Santolaya, y, poco después, la playa de La Güelga.
Seguimos en busca del puente que cruza el rio Llagaras, donde vemos un antiguo molino. Atravesamos el pueblo de Hontoria subiendo hacia Los Collaos, rodeando por la carretera Ovio y Picones. Desde allí divisamos al fondo la capilla de San Antonio encima de la playa de Cuevas.

Si a nuestra derecha ibamos disfrutando del Cantábrico, una vista a la izquierda de Picos, hace de la ruta algo único: la mar y la nieve tan cerca...

LLegamos a Cuevas del Mar donde repusimos fuerzas, para continuar camino de Nueva, que en una terraza al sol, terminamos con unos cafés y unes cantaraes...

 

 

El Grupo en San Antolín Gulpiyuri Capilla Santa Olaya
Las chicas  El molino de la Güelga Los caprichos naturales
Los Picos de Europa Al fondo Capilla de San Antonio Reponiendo fuerzas en Cuevas

 

7 - 2 - 2019 / ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA 2019

 

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA 2019
Reunidos en Oviedo a las 19,30 horas del día 7 de febrero de 2019, en el hotel de Asociaciones Santullano, los miembros de la Asociación Sendas de Asturias en Asamblea General Ordinaria,


ACUERDAN:
Primero: Aprobar orden del día propuesto por la Junta Directiva.
Segundo: Aprobar el balance de ingresos y gastos del año 2018.
Tercero: Aprobar el balance de actividades  del  año 2018 
Cuarto: Aprobar la propuesta de actividades para el año 2019
Quinto: Aprobar la propuesta de ingresos y gastos para el año 2019
Sexto: Se acuerda renovar la Junta Directiva 
Séptimo: En el apartado VARIOS se acuerda devolver a los socios el dinero ingresado de más en concepto de cuotas.


Y no habiendo más asuntos que tratar, finaliza el acto, siendo las 21:00 horas y terminamos celebrándolo como se merece

 

   
Asamblea    
     

 

3- 2 - 2019 /RUTA DE LOS MIRADORES

 

Después de lluvias, argallos, granizos e inundaciones, el domingo amaneció guapísimo, y así se mantuvo... Nos reunimos en San Esteban de Pravia. Esta vez eramos pocos (los resfriados y la gripe, ya se sabe)

A finales del siglo XIX, Hulleras de Turón, con participación del Estado y junto con otras empresas mineras, efectuaron obras para acondicionar el puerto de San Esteban y crear un cargadero de carbón, cuyo destino eran los altos hornos de Vizcaya. Al principio se utilizaron chalanas. Posteriormente, el ferrocarril Vasco-Asturiano, contribuyó al desarrollo del puerto, al permitir sacar al mar, los minerales de los Valles de Quirós y de Teverga, y del carbón de las cuencas del Aller y del Caudal.

Altos Hornos adquirió acciones de Hulleras de Turón y ambas entidades, se asociaron al Ferrocarril Vasco-Asturiano, monopolizándose el trasporte en San Esteban. Y así podemos ver los restos industriales de esta época: cargaderos, grúas, tolvas de almacenamiento…
La crisis del carbón de 1964 provocó la decadencia del puerto y su paralización como punto de embarque de minerales, obligando a la compañía ferroviaria a abandonar la explotación de su línea y pasó a pertenecer al FEVE en 1972.

Aquí, delante de los vestigios industriales, hicimos nuestra pequeña foto de grupo. El agua del Nalón era marrón de las riadas de días anteriores.
Caminamos hasta la desembocadura; justo en la playa de Los Garrunchos, se inicia la senda hacia el mirador del Espíritu Santo, después de subir unos 400 escalones… A medida que tomamos altura, vemos hacia el este, la playa de Los Quebrantos, el Playón de Bayas y la isla de Deva al fondo.
Hay un área recreativa, que dispone de una mesa acondicionada para personas con dificultades, y desde esta página queremos felicitar a los responsables.Desde aquí, la senda continúa hacia el mirador de La Atalaya, con una pequeña zona de recreo. Desde este lugar, vemos toda la playa de La Atalaya, de unos 700 metros de cantos rodados con altos acantilados protegiéndola; y al fondo, al oeste, el cabo Vidío.

La ruta trascurre con tramos llanos, y otros en cuesta, siguiendo la mayor parte del trayecto la costa, permitiendo disfrutar del paisaje, excepto en algunos tramos que atraviesa por lugares sombríos entre árboles.

Al regreso, por el interior, pudimos obtener una buena panorámica del estuario del río Nalón, a ambas márgenes de su desembocadura y sus dos puertos: San Juan de la Arena y San Esteban de Pravia. Al bajar a San Esteban, hicimos un recorrido por el paseo que anteriormente ocupaban las vías hasta los cargaderos, y al sol, nos tomamos un aperitivo la mar de agradable.

Nuestra amiga María, había dejado su casa dispuesta, con calefacción y buena mesa, para recibirnos. Allí disfrutamos el resto de la tarde y que agradecemos a nuestra anfitriona... Otro día precioso

 

 

 

En San Esteban Mirador Espíritu Santo La costa
La accesibilidad En el Mirador de La Atalaya La ruta
El paisaje El estuario La mesa de María