14- 4 - 2019 / MONTE CAYÓN ) PILOÑA

El Monte Cayón, de 553 metros de altitud se alza encima de Infiesto en el concejo de Piloña. Hasta no hace mucho tiempo, era prácticamente un bosque, sobre todo de pinares; las quemas sucesivas propiciaron que la cumbre y laderas, sean sobre todo pastizales. Se cree que por esta zona, pasaba una vía romana: “ Calzada de Caso o del puerto de Tarna” (iba hasta Campo de Caso y de allí un ramal a Infiesto por el Camín Real del Facéu y Sellón; y otro a Langreo, por el alto del Moyón o Gobezanes y Rioseco)
Aunque hay distintos modos de acceder, nosotros lo hicimos desde Valles, donde nos esperaba en su casa nuestra amiga Chus. Salimos desde el mismo pueblo, por cierto, sorprende lo cuidado que está, y con niños en la plaza jugando. Un camino ancho, cuidado y cómodo, con leve descenso al inicio, nos conduce en ascenso permanente y dando vista al poco del inicio, a una panorámica del pueblo preciosa. La sierra del Sueve, a nuestra derecha espectacular, y en lo alto del Cayón, hay una vista espléndida de Infiesto, la Alta Piloña, la sierra de Ques, la Virgen de la cueva… Si el día ayuda: al sureste, Los picos de Europa; al noroeste, el Picu Fariu y al suroeste, Peña Mayor… ¡Una maravilla!
El descenso se hizo rápido, porque en la huerta de Chus, debajo de la pérgola con la glicinia, nos esperaban las cervezas bien frías y la sidra a punto… que con las tortillas, empanadas y demás familia, se dieron buena cuenta.
Aprovechamos la sobremesa para los preparativos de nuestra próximo viaje, esta vez un poco más lejos…
Queremos agradecer a Chus, nuestra anfitriona, todos los preparativos y su generosidad. Tienes que procurar no hacerlo tan bien, porque volveremos… 

 

El Grupo en Valles Iniciando ruta La ruta

 

El pueblo de Valles Camino adelante Panorámica
El Sueve al fondo En el alto Celebrándolo

 

31- 3 - 2019 /CABO PEÑAS - FARO SAN JUAN DE NIEVA

Un poco más tarde que de costumbre y con un día precioso, iniciamos la ruta en el Cabo Peñas, siguiendo el sendero que trascurre al borde de los acantilados. En el pueblo de Ferreros, ya hicimos la primera parada para tomar un tentempié, de una jornada que se preveía larga.

Es una pena, mas bien una vergüenza, que una de las rutas más espectaculares y transitadas de Asturias, esté tan mal señalizada. La mayoría de los tramos no cuenta con ningún tipo de señalización, motivo por el que a veces, existen multitud de pequeños senderos formados por los caminantes buscando la salida del laberinto, en la que en ocasiones se convierte la ruta.

Cruzamos la playa de Verdicio y siguiendo por la playa del Terrero, Les Barqueres y los acantilados de Podes, llegamos al Puerto Llampero donde estaba el Molín del Puerto, que dá pena ver el estado de abandono en el que se encuentra, desde el temporal ocurrido hace ya unos cuantos años.

Aquí recibimos la noticia del fallecimiento de la madre de María Aurora, que aunque esperada, no dejó de entristecernos.. 

Subiendo por el estrecho camino, también sin señalizar, dimos vista al edificio abandonado y en ruinas, del antiguo teleférico que transportaba residuos de la antigua Ensidesa para arrojarlos al mar, de los que aún quedan abundantes muestras en el acantilado.

Continuamos por el camino de Otero y al borde del acantilado, hicimos la parada para comer. Poco después, llegamos a Nieva y sin descender a La Playa de Xagó, continuamos por la rasa costera hasta llegar al faro San Juan. 

 

El Grupo en Cabo Peñas Iniciando ruta La ruta

 

En ferreros Los acantilados La costa
Por Verdicio La comida La playa de Xago

 

24- 3 - 2019 /ARENAL DE MORÍS-PLAYA DE LA GRIEGA

Nos pusimos en ruta con un día precioso hacia Arenal de Morís, después de dejar un coche en La Griega para el retorno. Después de la obligada foto de grupo, iniciamos la ruta costera. A la izquierda siempre el Sueve, despejado, dibujándose perfectamente su silueta sobre el cielo azul; a la derecha el mar con el mismo color que el cielo; el verde del paisaje, radiante..

El recorrido fácil, con trayecto bien marcado, practicamente llano, maravilloso. Enseguida damos vista a  Lastres, suspendido en la montaña, orientado al este, y que  a medida que avanzamos, vamos distinguiéndolo cada vez mejor. Llegamos a la playa de la Beciella, cruzando el arroyo de Los Romeros (en alusión a los peregrinos jacobeos) que allí desemboca, por un pequeño puente .. 

Cada vez mas cerca del Sueve, llegamos a avistar la panorámica que engloba los arenales de La Espasa y La Isla. Bajamos a la playa del Pozo de Las Pipas, y seguimos por toda la Espasa; había bajamar y estaba preciosa... Hicimos una paradina en el área recreativa, para tomar un pincho, y lo encontramos todo bien cuidado e impecabe; desde aquí queremos agradecer, a los responsables, que los baños públicos estuvieran abiertos y en perfectas condiciones...

Continuamos recorrido, por carretera para evitar el río Espasa, que divide los concejos de Caravia y de Colunga;  para abordar las playas del Barrigón primero, y de la Isla después. Posteriormente continuamos ruta por el acantilado, pasando por una zona de antiguas trincheras de la guerra civil... y permitiéndonos el trazado, disfrutar de la costa con sus recortes, sus pequeñas calas y siempre con El Sueve vigilante...

Unos continuaron hacia la Griega bajando por el monte  de eucaliptos, y otros continuamos hacia el pueblo de Huerres donde comimos. Después de recoger los coches los choferes, nos despedimos hasta la próxima

 

El Grupo en Arenal de Morís Iniciando ruta Entre el mar y la montaña

 

La Espasa Cerca del agua Disfrutando de la playa
La ruta Algunas chicas La costa

 

3- 3 - 2019 /SAN ANTOLÍN - NUEVA DE LLANES

 El punto de encuentro se estableció en San Antolín.

El cenobio de San Antolín de Bedón fue un monasterio benedictino ubicado el concejo de Llanes, muy cerca de la playa homónima, donde desemboca el río Bedón. La iglesia de San Antolín de Bedón, un templo benedictino románico edificado en el siglo XIII, con los rasgos de construcción del Císter por lo apenas presenta ornamentación. Las primeras referencias del monasterio datan del siglo XII, aunque son extractos de la documentación original perdida. La primera mención fehaciente se encuentra en una donación hecha en 26 de enero de 1186 al monasterio de San Vicente en Oviedo, cuando el monasterio se acogió a la regla benedictina y comenzaron las obras de la iglesia según consta en una inscripción donde se menciona que la obra la comenzó el abad Juan en 1205 así como otra de la misma fecha en la cabecera de la iglesia. El estilo de la iglesia es similar al de Santa María de Valdediós . El monasterio recibió varias donaciones de nobles asturianos. Carlos I, después de ser reconocido rey por el papa León X, estuvo en este monasterio en 1517. En 1531, el papa Clemente VII, mediante una bula apostólica, dispuso que el cenobio fuese incorporado a la congregación de San Benito en Valladolid debido a la decadencia y deterioro del monasterio; sin embargo, al no solucionarse los problemas del cenobio, doce años más tarde, en 1544, a petición de los vecinos y caballeros de la villa y concejo de Llanes, San Antolín fue anexionado como priorato al cercano monasterio de San Salvador de Celorio. 

Después de la desamortización, la iglesia quedó abandonada, y los vecinos consiguieron que los oficios religiosos se celebrasen en Naves, adonde se trasladaron el retablo mayor, los altares y la pila bautismal. También obtuvieron el permiso del obispo en 1858 para derribarla y reutilizar los materiales para reformar la capilla de Santa Ana de Naves. La Comisión Provincial de Monumentos, sin embargo, logró salvar la iglesia y el obispo aprobó la construcción de otra parroquia en Naves y revocó el permiso anterior. 

El 4 de junio de 1931 fue publicado un decreto en la Gaceta de Madrid en que la iglesia quedó catalogada como monumento histórico-artístico en la actualidad bien de interés cultural. 

Alrededor de la iglesia queda un poblado prácticamente abandonado con las viviendas en ruina... ¡Una pena!

Pero, ciñéndonos a la ruta, después de la foto de grupo en la playa se San Antolín con un día precioso y la mar alegre, comenzamos a caminar; pasamos bajo la línea de FEVE y nos dirigimos al oeste. Al poco encontraremos la desviación, a la derecha, que nos conduce a la playa de Gulpiyuri, Monumento Natural.
Se trata de una playa interior, en el medio de una pradería, formada por el mar en una costa acantilada de roca caliza, creando una cueva hacia el interior; el fondo de la cueva se hundió (fenómeno kárstico denominado dolina) dejando un hueco circular de unos 50 metros de diámetro y a unos 100 metros de la costa; de modo que el agua entra del mar, percibiéndose las mareas y disponiendo de una finísima arena… (fue una pena, porque la vimos en bajamar)
Continuamos la ruta dejando a la derecha la capilla de Santolaya, y, poco después, la playa de La Güelga.
Seguimos en busca del puente que cruza el rio Llagaras, donde vemos un antiguo molino. Atravesamos el pueblo de Hontoria subiendo hacia Los Collaos, rodeando por la carretera Ovio y Picones. Desde allí divisamos al fondo la capilla de San Antonio encima de la playa de Cuevas.

Si a nuestra derecha ibamos disfrutando del Cantábrico, una vista a la izquierda de Picos, hace de la ruta algo único: la mar y la nieve tan cerca...

LLegamos a Cuevas del Mar donde repusimos fuerzas, para continuar camino de Nueva, que en una terraza al sol, terminamos con unos cafés y unes cantaraes...

 

 

El Grupo en San Antolín Gulpiyuri Capilla Santa Olaya

 

Las chicas  El molino de la Güelga Los caprichos naturales
Los Picos de Europa Al fondo Capilla de San Antonio Reponiendo fuerzas en Cuevas

 

7 - 2 - 2019 / ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA 2019

 

ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA 2019
Reunidos en Oviedo a las 19,30 horas del día 7 de febrero de 2019, en el hotel de Asociaciones Santullano, los miembros de la Asociación Sendas de Asturias en Asamblea General Ordinaria,


ACUERDAN:
Primero: Aprobar orden del día propuesto por la Junta Directiva.
Segundo: Aprobar el balance de ingresos y gastos del año 2018.
Tercero: Aprobar el balance de actividades  del  año 2018 
Cuarto: Aprobar la propuesta de actividades para el año 2019
Quinto: Aprobar la propuesta de ingresos y gastos para el año 2019
Sexto: Se acuerda renovar la Junta Directiva 
Séptimo: En el apartado VARIOS se acuerda devolver a los socios el dinero ingresado de más en concepto de cuotas.


Y no habiendo más asuntos que tratar, finaliza el acto, siendo las 21:00 horas y terminamos celebrándolo como se merece

 

   
Asamblea    
     

 

3- 2 - 2019 /RUTA DE LOS MIRADORES

 

Después de lluvias, argallos, granizos e inundaciones, el domingo amaneció guapísimo, y así se mantuvo... Nos reunimos en San Esteban de Pravia. Esta vez eramos pocos (los resfriados y la gripe, ya se sabe)

A finales del siglo XIX, Hulleras de Turón, con participación del Estado y junto con otras empresas mineras, efectuaron obras para acondicionar el puerto de San Esteban y crear un cargadero de carbón, cuyo destino eran los altos hornos de Vizcaya. Al principio se utilizaron chalanas. Posteriormente, el ferrocarril Vasco-Asturiano, contribuyó al desarrollo del puerto, al permitir sacar al mar, los minerales de los Valles de Quirós y de Teverga, y del carbón de las cuencas del Aller y del Caudal.

Altos Hornos adquirió acciones de Hulleras de Turón y ambas entidades, se asociaron al Ferrocarril Vasco-Asturiano, monopolizándose el trasporte en San Esteban. Y así podemos ver los restos industriales de esta época: cargaderos, grúas, tolvas de almacenamiento…
La crisis del carbón de 1964 provocó la decadencia del puerto y su paralización como punto de embarque de minerales, obligando a la compañía ferroviaria a abandonar la explotación de su línea y pasó a pertenecer al FEVE en 1972.

Aquí, delante de los vestigios industriales, hicimos nuestra pequeña foto de grupo. El agua del Nalón era marrón de las riadas de días anteriores.
Caminamos hasta la desembocadura; justo en la playa de Los Garrunchos, se inicia la senda hacia el mirador del Espíritu Santo, después de subir unos 400 escalones… A medida que tomamos altura, vemos hacia el este, la playa de Los Quebrantos, el Playón de Bayas y la isla de Deva al fondo.
Hay un área recreativa, que dispone de una mesa acondicionada para personas con dificultades, y desde esta página queremos felicitar a los responsables.Desde aquí, la senda continúa hacia el mirador de La Atalaya, con una pequeña zona de recreo. Desde este lugar, vemos toda la playa de La Atalaya, de unos 700 metros de cantos rodados con altos acantilados protegiéndola; y al fondo, al oeste, el cabo Vidío.

La ruta trascurre con tramos llanos, y otros en cuesta, siguiendo la mayor parte del trayecto la costa, permitiendo disfrutar del paisaje, excepto en algunos tramos que atraviesa por lugares sombríos entre árboles.

Al regreso, por el interior, pudimos obtener una buena panorámica del estuario del río Nalón, a ambas márgenes de su desembocadura y sus dos puertos: San Juan de la Arena y San Esteban de Pravia. Al bajar a San Esteban, hicimos un recorrido por el paseo que anteriormente ocupaban las vías hasta los cargaderos, y al sol, nos tomamos un aperitivo la mar de agradable.

Nuestra amiga María, había dejado su casa dispuesta, con calefacción y buena mesa, para recibirnos. Allí disfrutamos el resto de la tarde y que agradecemos a nuestra anfitriona... Otro día precioso

 

 

 

En San Esteban Mirador Espíritu Santo La costa

 

La accesibilidad En el Mirador de La Atalaya La ruta
El paisaje El estuario La mesa de María

 

20- 1 - 2019 /PASEANDO POR RODILES

A pesar de los malos augurios metereológicos, salimos rumbo a la costa. Nos reunimos en Selorio, a pie de ría en bajamar y allí nos hicimos la primera foto de grupo. Las nubes despistaban.. Bien enfundados, iniciamos la ruta que trascurre por la margen derecha de la ría de Villaviciosa, y que forma parte de la ruta costera. La corriente arrastraba el agua algo turbia por las lluvias al mar. Parecía que querían abrirse claros en el cielo y llegamos a la playa de Rodiles, una de las mejores de Asturias, con un arenero de 1.000 metros de longitud, y toda para nosotros... el color de las aguas cambiante como el cielo y sin gran oleaje. Todo un placer, pisar las arenas duras y húmedas, impregnándonos de ese perfume de sal y esa melodía relajante...

Cuando llegamos al final de la playa, el sol hizo acto de presencia, y nos hizo cerrar los ojos para dejarlo reflejado en nuestra foto. Volvimos hacia el punto de partida  para recorrer la Ría de Villaviciosa, lugar emblemático por su belleza y por su riqueza medioambiental.
Se trata de un valle fluvial con un elevado aporte de aguas marinas, característica que lo define y singulariza: anegamiento prácticamente total durante las pleamares, intensa sedimentación y elevada salinidad del agua. Todo ello ha configurado un espacio de alto valor ecológico, en el que destaca su vegetación halófila (que tolera la salinidad de los suelos) y su riqueza ornitológica, pues es zona de invernada y descanso migratorio de las poblaciones europeas de aves acuáticas.
De la importancia medioambiental de la Ría de Villaviciosa son buena prueba las disposiciones adoptadas en los últimos años por diversos organismos, tanto nacionales como internacionales. Primero fue el Gobierno Regional, quien en el año 1995 declaró este espacio Reserva Natural Parcial, luego los Organismos Europeos que lo declararon Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Esta vez teníamos reservado el menú en un bar de Villaviciosa y allí nos dirigimos. Pasamos por el parque de la Ballina, parándonos en la escultura La Exaltación de la manzana de Eduardo Úrculo y por delante del Ayuntamiento.

Después de comer, con una tarde estupenda, hicimos un pequeño recorrido por el núcleo urbano, con esas casonas blasonadas tan espectaculares que tienen, el busto erigido en honor de Carlos I, el antiguo convento de San Francisco... hasta Santa Maria de la Oliva, del románico tardío con muchos elementos tomados del gótico, y delante de su arco apuntado de la fachada principal, nos volvimos a retratar...

Para bajar la comida, realizamos la senda del río Linares, que va desde Villaviciosa hasta Amandi, que discurre a ambos márgenes del río, con tres pasarelas peatonales, muy agradable.

 

 

Al llegar Iniciando ruta  Por la playa

 

Toda para nosotros Frente al sol La ría
En Santa María de la Oliva Por la senda del río Linares La otra margen

 

16- 12 - 2018 /CARANGA DE ABAJO-COLLADO DE OLIZ-CARANGA DE ABAJO

Nos reunimos en Caranga de Abajo (Proaza). En el aparcamiento dejamos los coches y después de fotografiarnos todos, nos dividimos en dos grupos: uno de ellos siguió por la Senda del Oso hasta el embalse de Valdemurio y el otro, en la confluencia de los ríos de Trubia y Teverga, nada mas empezar la carretera que conduce hacia Teverga, tomamos a la izquierda una pista hormigonada.
Esta segunda opción,pasa al inicio por una zona de castaños centenarios, recuperados en el 2011 por la Consejería de Agroganadería y recursos autócnos mediante un proyecto experimental, según consta en un cartel informativo. A medida que vamos ascendiendo y cogiendo altura, dejamos Caranga en el valle y damos vistas a la Sierra del Aramo.
La pista ancha, con tramos pendientes en ocasiones, se camina bien. La lluvia nos acompañó a ratos, pero no nos impidió disfrutar de estupendas vistas  al Aramo, al valle de Quirós y al Pico Gorrión o Pico Mayor.
Como el tiempo era limitado, al llegar al Collado de Oliz, por una pista ancha entre un bosque de pinos (con restos que la nevada precoz de este año dejó bien patente), fuimos descendiendo hasta llegar a la pista del oso (tramo hacia Teverga) completando el recorrido de manera circular, hasta llegar a Caranga.
Nos reunimos en el punto de partida con el resto de los compañeros. Parada en Proaza con aperitivo mientras calentaba la fabada que nos esperaba en La Pontiga. Y finalizando el año montañero recordando a los que faltaban, pasamos una sobremesa la mar de agradable…
¡Salud y hasta el año que viene!

 

Al completo en Caranga Iniciando ruta entre castaños Sierra del Aramo
Valle de Quirós Por la pista Al fondo el Pico Gorrión
Bajando entre pinares Los restos de la nevada Fabada en La Pontiga

 

2- 12 - 2018 / POR EL ARRECIFE FÓSIL DE ARNAO

En la visita a la plataforma del arrecife fósil de Arnao, al oeste de la playa de Salinas, el profesor Miguel Arbizu nos ha instruido y deleitado con las explicaciones acerca de las características geológicas de la zona. El arrecife fósil ubicado en el entorno de la playa de Arnao, en Castrillón, constituye "un maravilloso libro abierto" que habla de la vida y el ambiente que hubo en Asturias en esa época.

Lo que hemos aprendido es que esos materiales pertenecen a la época geológica denominada Devónico (hace unos 400 millones de años), que en ese momento se encontraban “viajando” unidas a un antiguo continente “Gondwana” y atravesaban el trópico de capricornio en el hemisferio sur formando el suelo de mares someros y cálidos, que a lo largo de ese período fueron variando sus condiciones de profundidad, de temperatura, de turbidez y de aporte de sedimentos. Por ello, se pudieron desarrollar todas las fases correspondientes a la formación de un arrecife.
El choque posterior de ese continente de Godwana con Laurasia, al norte, hizo que en la zona se formara una enorme cordillera -hoy en gran parte desaparecida- , y que esos materiales más antiguos salieran a la superficie, “cabalgando” y por lo tanto, situándose por encima de los más modernos del Carbonífero en los que se formaron los carbones de la mina de Arnao situada en la zona y explotada desde 1836 hasta 1915

En la zona oeste de la playa, en la llamada plataforma, de unos 60 m de espesor, hemos podido ver tanto rocas calizas, como margas, pizarras grises y margas rojas y verdes y, formando parte de ellas de forma indisoluble, infinidad de fósiles diferentes según las condiciones existentes en las aguas donde se estaban formando esas rocas, por ejemplo:
- En el conjunto calcáreo, de 22 metros, que se formó en aguas someras, hemos encontrado cuatro estados diferentes de la formación de un arrecife: corales tabulados, crinoideos, briozoos, braquiópodos y corales alveolítidos y rugosos
- En el conjunto pizarroso-margoso fósiles de braquiópodos de gran tamaño, briozoos y crinoideos propios de aguas protegidas.
- Y, por ultimo en el conjunto de margas rojas y verdes hay dos comunidades muy importantes: un briozoo (Fenestella) propio de aguas muy limpias y un crinoideo (Tribioclinus) formado en aguas turbias con gran aporte de sedimentos.

Paseamos luego hasta las rocas que hay junto al túnel de Arnao, donde se da el máximo desarrollo del arrecife -140 m de espesor- que está constituido principalmente por unos organismos denominados estromatopóridos, aunque también abundan los corales de diversas morfologías; Es el arrecife mas importante del Devónico de España, y uno de los mas importantes del mundo.

En Arnao, todavía se esperan hallar muchas sorpresas como los fósiles de distintos ejemplares de árboles de 300 millones de años de antigüedad que recientemente afloraron en la playa

En definitiva, podemos sentirnos afortunados de poseer este patrimonio geológico tan excepcional y de haber podido realizar una visita tan detallada y didáctica, pues son pocas las secuencias de este tipo que se conservan en el mundo, lo que le confiere una gran importancia científica al yacimiento de Arnao.

Nuestro agradecimiento al Profesor Arbizu, que con su conocimiento y dedicación, nos permitió disfrutar de este hallazgo geológico excepcional, al poder contemplarlo con otros ojos;  y a nuestra amiga Covadonga, que hizo de intermediaria y autora de este escrito...

Después de una buena comida, terminamos dando un paseo por San Esteban de Pravia, disfrutando de un precioso atardecer...

 

El grupo con el Profesor Arbizu Sucesión devónica Falla
Corales ramificados Tallos y cálices crinoideos Corales con contornos circulares
Corales tabulados masivos Corales tabulados ramificados Atardecer en San Esteban

 

1 - 12 - 2018 / REVISTA ATLÁNTICA XXII

 Artículo publicado en formato digital de la revista Atlántica XXII, en diciembre de 2018

 

ASTURIAS: UN PROYECTO COMÚN

 


Manuel López | Sendas de Asturias

En anteriores colaboraciones con Atlántica XXII he sostenido que un pueblo que no se moviliza para defender sus intereses y su identidad está condenado al fracaso y al olvido. Venía esto a colación por la actitud mostrada durante las sucesivas reconversiones, cierres de empresas y regulaciones de plantillas llevadas a cabo en el transcurso de las últimas tres décadas en Asturias. Y es que mientras todo esto estaba ocurriendo, la mayoría de los asturianos mirábamos para otro lado, dejando la solución únicamente en manos de las organizaciones políticas y de los sindicatos. Sólo los directamente afectados en cada momento, y una pequeña minoría, casi siempre los mismos, participaban en las movilizaciones o en los actos de apoyo que coyunturalmente se iban convocando en cada caso. El resultado es de sobra conocido por todos; pueblos abandonados, miles de puestos de trabajo destruidos y una población envejecida, porque los jóvenes se vieron obligados a emigrar para que otros, más ricos que nosotros, sacasen provecho de ellos y de sus conocimientos.
Lo preocupante del caso, es que a pesar del tiempo transcurrido, la situación no ha cambiado, más bien ha empeorado, y puede que empeore aún más con la reconversión del sector energético, la vergonzosa e inmoral prejubilación de los últimos mineros, el cierre de Alcoa, la situación de Arcelor… si los políticos y sindicatos siguen actuando de la misma forma y nosotros se lo permitimos.
Sería una irresponsabilidad por nuestra parte, seguir permitiendo que esta situación se mantenga indefinidamente, dejando en manos de los políticos y gestores mediocres la solución a nuestros problemas, cuando ya dieron sobradas muestras de su incapacidad y falta de rigor para solucionarlos, anteponiendo los votos partidistas a los intereses generales de los ciudadanos.
Para ellos lo fácil es seguir hablando de ayudas y de fondos de compensación por el cierre de las industrias para destinarlos a abrir museos y ocurrencias por el estilo, o anunciar grandes proyectos, que nunca llegan a materializarse “por culpa de otros”. Cuando la realidad es que ni siquiera son capaces de dar utilidad al gran número de despilfarros repartidos por Asturias como monumentos a su incapacidad y desmesura. Con el agravante de que además tienen la soberbia de no escuchar ni tomar en consideración las propuestas que algunos colectivos venimos presentando, en parte, para arreglar sus desaguisados.
Como ciudadanos conscientes de la situación, no podemos seguir dejándonos engañar, más bien conformándonos, con esos “cantos de sirena” de políticos irresponsables que nos dicen lo que queremos oír, llegando incluso a convencernos de que tenemos derecho a todo “porque nos lo merecemos”, sin pensar si es cierto o no y sin entrar a valorar las consecuencias que acarrean sus decisiones.
Es cierto que estamos muy cómodos en este sistema que sólo nos habla de derechos y no de los deberes y obligaciones que deberíamos asumir para mantenerlos, porque eso restaría votos, y total como “disparan con pólvora ajena”… Pero, aunque en realidad todos somos conscientes que la situación es preocupante y que tarde o temprano todo puede irse al traste, seguimos adoptando la táctica del avestruz guardando la cabeza bajo el ala.
Nos dicen que tenemos derecho a la sanidad, a la educación, a las prestaciones sociales y otras muchas cosas más, pero no nos dicen qué tendríamos que hacer para garantizarlas en el futuro. Cuestión preocupante teniendo en cuenta que vivimos en una Comunidad sin jóvenes y sin trabajo, con una ratio de poco más de un trabajador por cada pensionista, y en el que la suma de pensionistas y parados supera en 36.389 a los trabajadores en activo. Por eso creo, que si somos conscientes de la situación en la que nos encontramos y de lo que puede ocurrir en un futuro inmediato, ya va siendo hora que salgamos de nuestra comodidad y trabajemos por un proyecto, que además de garantizar la pervivencia de los servicios básicos, sea realista e ilusionante para el conjunto de la ciudadanía porque no dependemos de los votos.
Para alcanzar ese objetivo no basta con movilizarnos de forma individual y esporádica, sino que debemos hacerlo de forma colectiva y permanente, y por un proyecto planificado y compartido lo más ampliamente posible y en el que participemos todos. También tenemos que movilizarnos para que los políticos sean permeables a nuestras propuestas y no sigan haciendo política “a golpe de ocurrencia”, en función de intereses personales y de las minorías o grupos de presión que les rodean, casi siempre los mismos.
Movilizarnos para que no sigan legislando y tomando decisiones sobre la caza y la pesca sin contar con los cazadores y pescadores; del campo sin los campesinos y ganaderos; del monte sin sus propietarios y las empresas del sector; de la sanidad sin los sanitarios; de la educación sin los enseñantes; del futuro de las térmicas sin los trabajadores, y así sucesivamente, porque toda imposición suele estar abocada al fracaso.
Movilizarse como sociedad no significa estar permanentemente de manifestación y con enfrentamientos, sino todo lo contrario, significa tomar conciencia de nuestra situación para buscar alternativas y soluciones a los problemas, antes de que se produzcan. Se trata en definitiva de hablar y recuperar la ilusión, que tanta falta nos hace. Hablar del futuro del campo, de las infraestructuras, de la extracción de minerales, de las comunicaciones, de I+D, de la Universidad, de la reconversión energética, del retorno de los jóvenes, de los pequeños productores, del aprovechamiento del monte, del turismo, del medioambiente, de los espacios abandonados, de las alternativas a los despilfarros y de todo aquello que, además de crear riqueza, nos ayude a recuperar la ilusión y la esperanza en el futuro; porque lo que tenemos no nos vale.

 

25- 11 - 2018 / BOSQUE DE VEGABAXU

Aunque la noche del sábado llovió a mares, el domingo amaneció precioso; mañana fría con cielo azul y esa luz especial del otoño... 

Nos reunimos en Rioseco, donde ya paramos otras veces, con los de la Pola. Una pareja de australianos altos y rubios con dos niños, cambiaron impresiones con Belen y Chema. El embalse con muy poca agua, nos sorprendió.

Nos pusimos en ruta con nuestros coches, después de cierto reajuste, por avería de uno de éllos. La carretera sigue el trazado del Nalón, pasamos el embalse de Tanes, y entre curvas y foces, llegamos a Pendones, aldea con tradición madreñera, con casas en la ladera, bien orientadas al sol, y con buenas praderías a su alrededor. En cuanto aparcamos, hicimos la foto de grupo.

Iniciamos el recorrido a pie, por un camino hormigonado y pendiente; siempre con el Tiatordos a nuestra izquierda, con un pequeño manto de nieve reciente en la cumbre, pista amplia y muros de piedra con cantidad de helechos, musgos...

Bordeando peña La Roza, llegamos a la collada de Gasgasa y poco después, entramos en el valle del río Corralín... Durante el trayecto, vemos unas cabañas con fuente y abrevadero, llamadas La Fayaza. Siguiendo el camino con cantidad de hojas y algún charco (que algún "arreglador" trataba de buscarles salida) enseguida damos vistas al valle del Nalón y al puerto de Tarna nevado. 

A medida que ascendemos, el bosque por el que transitamos, prácticamente desnudo, tiene el haya como especie dominante, protagonista de la zona, pero que convive en buena armonía, con robles, acebos, avellanos y abedules; con frecuencia troncos caídos tapizados de musgo, sotobosque escaso, alguna seta, y el sonido del agua de fondo siempre acompañándonos...

Casi sin contar con éllo, de repente y después de una curva, aparece la vega de Vegabaxu: un pequeño prado con cabañas, el río Corralín atravesándola  y rodeada del cordal de Ponga.

Aquí comimos nuestros bocadillos, y algo más, hicimos una foto las chicas, y nada mas terminar, por el frío, comenzamos el retorno. 

La ruta de unos 13 km ida y vuelta, fácil; muy diferente en otoño, al recuerdo de un día de primavera con calor, que habíamos hecho en otra ocasión, pero preciosa igualmente.

Terminamos con un cafetín con bartolo en Laviana, que nos prestó por la vida...

 

 

Al completo en Pendones Iniciando ruta El otoño
Puerto de Tarna El recorrido El arreglador
Vegabaxo El retorno Con el Tiatordos al fondo

 

13- 11 - 2018 / POR PELOÑO

El domingo habíamos quedado con las ganas de ir a Peloño, como teníamos programado, y que debido a las previsiones metereológicas, decidimos aplazar... No esperamos mucho; este martes, con un sol radiante, y contando con que la mayoría del grupo ya estamos disfrutando de la jubilación, nos acercamos a Ponga.

Desde Cangas de Onis y paralelos al Sella, salimos en dirección al Pontón;  tomamos una desviación a mano derecha, para seguir el recorrido del río Ponga. Este río de corto recorrido, nace en la fuente de la Salguerosa, en el puerto de Ventaniella, y desemboca en el Sella; recoge las aguas de fuentes y arroyos, y va tajando la piedra caliza, configurando el impresionante desfiladero por el que la carretera nos conduce a San Juan de Beleño.

Pasado el pueblo, seguimos el ascenso hacia Viego, al alto del Cabañón, y posteriormente al alto de Les Bedules. Aquí, pudimos apreciar una panorámica del macizo occidental de Los Picos de Europa preciosa, donde hicimos nuestra primera y obligada foto de grupo. Al otro lado, frente a nosotros, el Tiatordos, imponente.

Desde aquí, comenzamos a caminar por la pista que continúa por el camino histórico que cruzaba a Castilla, conocido como El Camín de los Arrieros; el paisaje con vistas a los Picos y cabañas desperdigadas entre extensas praderías... Llegamos a la collada de Granceno (1.199 m), donde confluyen las pistas que vienen del pueblo de Viboli (por el norte) con la que sale hacia el Sen de los Mulos (por el este); esta campera es la que realmente marca el inicio del bosque de Peloño.

El recorrido por pista ancha y cómoda, nos sumerge en este hayedo, de mas de 1.500 hectáreas muy bien conservado;es un hayedo oligotrofo, es decir, se desarrola con sustratos pobres en nutrientes, y cuenta con unos 200.000 árboles; aunque el haya es el árbol predominante, también tiene robles albares, abedules y acebos. El sotobosque, escaso como en todos los hayedos, pero bien conservado con abundancia de arándanos, brezos, musgos y líquenes... Nos llamó la a tención que a penas vimos setas, como tenemos visto en otras ocasiones (¿por la nevada precoz que tuvimos en octubre?)

El colorido extraordinario: amarillos, marrones, ocres...todo un espectáculo.Los arroyos abundantes. Nos desviamos para acceder al roblón de Bustiello, con mas de 8 metros de perímetro. El silencio grande, se podían oír caer las hojas.

Algunos continuaron ; otros dimos la vuelta. Comimos todos en Granceno; rápidamente nos pusimos en marcha; el frío, a pesar del cielo azul, se hizo sentir. La vuelta, con las sombras mas largas, pero preciosa igualmente. Un día maravilloso a pesar de ser martes y trece...

 

 

 

 

Al completo Majada de Les Bedules Los arroyos
El hayedo El macizo occidental de Picos de Europa Por la ruta
Peñasanta de Castilla En el roblón de Bustiello El retorno con las sombras

 

11- 11 - 2018 / DE CADAVEDO A QUERÚAS

Aunque en el programa teníamos previsto ir a Peloño, dadas las previsiones meteorológicas, decidimos cambiar el plan. Contando con la generosidad que caracteriza a nuestros amigos de Cadavedo Belén y Chema,nos dirigimos hacia la costa del Occidente. En la Regalina nos reunimos con un día de lluvia intensa y algo de viento.
Se acordó ir a casa de nuestros anfitriones a tomar un café y esperar… Dejó de llover y sin dudarlo nos pusimos en ruta. Cruzamos el pueblo de Cadavedo y salimos por el Camino de Santiago hacia Querúas. El recorrido bien señalizado y con tramos preciosos a excepción del realizado por carretera N-632.
El otoño con todo su colorido; el suelo lleno de hojas multicolores, con musgos, setas, castañas… el mar, cuando lo veíamos, gris como el cielo, pero no volvió a llover en todo el trayecto. En Querúas dimos la vuelta y pasamos por Villademoros, con la obligada foto de grupo con la torre medieval de fondo. Cuenta la leyenda que un caballero llamado Pelayo, cabeza de linaje de los Valdés, juntó cuatrocientos hombres de los campos de Luarca, y fue en ayuda del rey; en Cornellana se encontró con tres mil moros que huían hacia Galicia, que derrotaron, lo que honró mucho al monarca y le trajo siempre a su servicio

A pesar del tiempo, las hortensias espléndidas...
Justo antes de llegar a Cadavedo, comenzó de nuevo a llover… Una sopa caliente y riquísima nos “entonó” y disfrutamos de una comida muy agradable en esta casa tan acogedora: nuestro agradecimiento para estos amigos.
Con lluvia intensa hicimos el regreso, con parada en Pañeda para visitar las XXIX jornadas micológicas: unas 380 tipos de setas perfectamente clasificadas según la clase, orden y familia, además de los sinónimos, nombre común y comestibilidad… Todo ello expuesto en el precioso edificio de las antiguas escuelas, y que desde nuestra asociación, queremos felicitar a los organizadores que lo hacen posible. ¡Enhorabuena!

 

 

Saliendo de Cadavedo Comenzando ruta El colorido del otoño
El recorrido Las hortensias resistiendo Los musgos
Con la Torre de Villademoros En casa de los amigos Jornadas micológicas en Pañeda

 

21- 10 - 2018 / POR EL HAYEDO DE LA BIESCONA

 

Practicamente, todo el trayecto por autopista, lo hicimos con niebla. Abordamos la subida hacia el Mirador del Fito desde la costa; a medida que ascendíamos, la niebla se iba disipando. Arriba nos reunimos con el grupo de La Pola. Mientras bajaban uno de los coches para el retorno, el resto fuimos hacia el mirador. 

Un mar de niebla densa lo cubría todo, dejando al descubierto únicamente, las crestas mas altas; solamente por poder disfrutar de este espectáculo, hubiera merecido la pena el viaje.. pero hubo mucho mas. Desde el mirador, a unos 600 metros sobre el nivel del mar, se ven los Picos de Europa y el mar, algo único...

Comenzamos el camino., con un día expléndido, una temperatura ideal, y esa luz tan especial del otoño. Por camino bien trazado llegamos a la Peña de Poares, que aunque una ligera neblina nos impedía ver el mar con claridad, nos hicimos la primera foto de grupo al completo. Continuamos hasta Los Arrudos y el Cantu La Teya, divisando a nuestra izquierda, el valle del Sella que la niebla iba dejándonos en parte ver...

Y así llegamos a la majada de Bustacu, con buenas praderías, abrevadero, restos de cabañas, y caballos disfrutando del lugar; aquí hicimos una parada para disfrutarlo, al tiempo que repostábamos, dando vista al Pienzu...

A continuación, retrocedimos unos metros hasta coger el camino hacia el hayedo. Al inicio encontramos algún acebo ya bien cargado de flor... el sendero amplio al comienzo, se empieza a estrechar a medida que nos adentramos al bosque, y  apenas entramos, nos encontramos con un haya centenaria imponente... 

 Este hayedo tiene la particularidad, que se encuentra solamente a unos 200 metros sobre el nivel del mar; esto se debe, a que la Sierra del Cuera se encuentra dispuesta en paralelo y muy cerca del mar, creando las condiciones adecuadas,que lo hacen posible. Su nombre, Biesca o Viesca, le viene de bosque. 

El hayedo, en su parte alta, tiene un sotobosque limpio de maleza, como si de una alfombra se tratara; los rayos del sol, consiguen filtrarse en algunos claros, dando un toque mágico... Los ejemplares de hayas son magníficos, de porte imponente; troncos caidos, raices y musgos, colaboran para dar un aspecto de cuento y belleza extraordinarios... Falsos azafranes o quitameriendas, añadían notas de color

 La senda trascurre junto al cauce (hoy seco) del río Toya y que cruzamos varias veces;  a medida que descendemos, con tramos de pendiente mas marcada, el bosque se va haciendo mas denso y oscuro. Ya llegando al final, vemos restos de construcciones que correspondieron a una mina de cobre denominada de La Toya, datada en 1920 y explotada durante unos 15 años; hacia los años 50 se intentaron explotar de nuevo, sin éxito.

Finalizada la ruta, fuimos en los coches a comer a la playa La Espasa; los bocadillos con una cerveza bien fría, nos supieron a gloria. y como la tarde estaba guapa, acabamos por dar un paseo camino de Arenal de Morís, hasta la playa La Beciella.

¡Un día estupendo por una ruta preciosa!

 

 

Con el mar de niebla En el Mirador del Fito Por la Sierra del Sueve
Al completo Majada del Bustacu Las hayas
La magia El recorrido El final por La Espasa

 

8 - 10 - 2018 / CARTA EN EL PERIÓDICO LA NUEVA ESPAÑA

 

Comentario a cerca de un nuevo museo, aparecida en el periódico La Nueva España el 8-10-2018:

 

SOBRE LOS MUSEOS

En relación a la noticia aparecida en La Nueva España el día 28 de septiembre, en la que el Ayuntamiento quiere hacer un museo de Tino Casal en La Vega, me gustaría hacer las siguientes reflexiones:

-  sin menospreciar la figura artística del cantante de Tudela Veguín, considero que de museos nuestra comunidad va “sobrada” (nuestra asociación Sendas de Asturias tiene registrados mas de 100, la mayoría cerrados o sin contenido)

 - que antes de dar una campanada al aire, habría que hacer un estudio previo de la necesidad o conveniencia, y por supuesto, de su viabilidad para poder mantenerlo

- hasta donde yo llego, los terrenos de La Vega, por el momento, no son propiedad del Ayuntamiento de Oviedo

- y por último, quizás el Ayuntamiento, así como el resto de entidades responsables de los dineros públicos, debieran hacer una planificación de sus actividades a medio y largo plazo al inicio de sus legislaturas y dar cuentas al final de las mismas (y no andar a golpe de “ocurrencias”)

                       

7- 10 - 2018 / POR LA VENDIMIA EN CANGAS

 

La mañana amaneció fría y con restos de lluvia. Esta vez fuimos pocos... El recorrido a Cangas ahora se hace corto y en corvesación amena, aún mas... Al llegar a Limés y adentrarnos en el camino hacia la bodega, comprobamos que había llegado gente madrugadora, así que dejamos el coche en la parte inferior y subimos la cuesta hacia el viñedo a pie.

Antón nos recibió como siempre sonriente y afectuoso; nos entregó tijetas, nuevas por cierto, y el cesto y fuimos directamente a la hilera que nos asignaron: siempre empezando por el fondo; los viñedos están en pendiente, muy marcada en ocasiones, y el pasillo por el que se accede justo; es por esto que los mas fuertes hacen de porteadores con unos grandes cestos que recogen los racimos que ìbamos arrancado a la planta, para llevarlos a la despalilladora. Los racimos se pesan en presencia de personal competente de la Consejería primeramente, para después, separar la uva del raspón y también las hojas o restos de sarmiento... 

Solamente en la parte inferior del viñedo, hay un pasillo grande que permite la entrada del tractor para la recogida de la uva vendimiada, dando descanso a los fornidos porteadores.

A las doce del mediodía, la recolección se había terminado; según nos informaron, la mitad que otros años... Aunque menos, los racimos compactos, unos mas que otros, contenían una uva dulce.

Las mesas dispuestas como siempre, y la parrilla con las carnes a tope...

Nos dió tiempo a bajar a la Villa a tomar un aperitivo para celebrar el cumple de Manolo, y cuando regresamos pasamos directamente a comer... hubo que ampliar porque los comensales no faltaron. El menú como siempre, bueno y abundante. Al postre la gaita hizo acto de presencia; Antón, enfrente, entonó la primera tonada...

Un año más, una cosecha más...

 

 

Antes de empezar El racimo  Conchi en el tajo
La  pendiente El ùnico pasillo amplio Todo dispuesto
La parrilla en funcionamiento La gaita y Antón Y el resto...

 

30- 9 - 2018 / POR LA RIOJA 2 PARTE

 

Al día siguiente nos dirigimos a Labraza, situada en la Rioja Alavesa, villa de origen medieval, a 677 metros de altitud. Se trata de una pequeña población fortificada bien conservada (como se reconoció en 2008 con el Premio Mundial de Ciudades Amuralladas). Este lugar, tuvo también la concesión de un fuero en 1196 por Sancho VII, dada su importancia defensiva y estratégica. La villa cuenta con una panorámica privilegiada sobre la cuenca del Ebro, con casas reformadas o en ruinas, la mayoría renacentistas y que aún conservan bodegas. La Iglesia de San Miguel, cuyos muros forman parte de la muralla y una torre de época posterior que recuerda a otras de la zona…
La visita guiada, estuvo amenizada por unos personajes, actuales en ocasiones, medievales o guerreros en otras, a cargo siempre de dos personas que merecieron sonoros aplausos y risas durante su actuación. Finalizamos la visita en la fuente medieval denominada del Moro.

Posteriormente fuimos a Laguardia. Lo primero, aunque suene regular, fue comer  muy bien,  en el restaurante Marixa, desde donde gozamos de unas vistas estupendas llamándonos la atención  pequeñas lagunas que corresponden a Biotopos Protegidos (durante un tiempo, el actual Valle del Ebro estuvo inundado por un gran lago; cuando el río Ebro horadó la cordillera Litoral Catalana, el lago se secó, sólo quedaron unas lagunas en las depresiones, sin drenaje, alimentadas sólo por agua de lluvia, donde la intensa evaporación dió lugar a un fuerte aumento en la concentración de sales)
Una vez saciados, hicimos un pequeño recorrido por esta villa amurallada, que conserva varias puertas de acceso, con un  trazado medieval, muy bien conservada y según nos contaron, absolutamente minada de bodegas. Impresionan sus casas, el ayuntamiento con el reloj, sus magníficas iglesias (aunque nos quedamos con ganas de ver el pórtico policromado de Santa María de los reyes porque estaba cerrada)… Pero si pudimos dar un paseo por la atalaya de “El Collao” con una panorámica extraordinaria, llena de viñedos y de afamadas bodegas; existe un quiosko de finales del siglo XIX de gusto oriental construido en hierro sobre un pedestal de piedra y que en el centro, tiene un busto del fabulista Félix María de Samaniego, natural de este lugar.

Teníamos un buen trayecto de vuelta, y a media tarde emprendimos el regreso. Pudimos contemplar los pueblos de esta parte de Álava, asentados sobre colinas, conservados, con el campo cultivado, cuidado… un paisaje maravilloso que nos deja con ganas de volver.

Desde Sendas de Asturias, queremos agradecer a Rodolfo la magnífica organización que nos permitió conocer y saborear tantas cosas, en tan poco tiempo…

 

 

En Labraza Recibimiento Detalle de una casa
La muralla La fuente del Moro Ayuntamiento Laguardia
En El Collao El kiosco Callejeando

 

29- 9 - 2018 / POR LA RIOJA 1 PARTE

 

 El viaje el viernes por la tarde fue todo un placer: los campos con el cereal cortado, algunas tierras en barbecho, la vid aún verde y cargada, el sol alargando las sombras anunciando el otoño...  LLegamos de noche; Rodolfo nos esperaba; dejamos nuestro equipaje y nos acompañó a cenar; teníamos hambre, y empezaron a desfilar pimientos, ensaladas de tomate, bacalao, montaditos... ¡No lo vimos delante! acompañado de buen vino supuso una entrada triunfal en esta tierra.

La historia del vino de Rioja se remonta muy atrás, probablemente a los habitantes provenientes de la Antigua Roma, y durante la Edad Media, la producción se realizaba en monasterios o pequeños agricultores para consumo local; alrededor del siglo XV los arrieros, comenzaron a dar salida a los excedentes, principalmente en el País Vasco, ya que las regiones próximas, contaban con producción propia.

A finales del siglo XIX, la epidemia de la filoxera (insecto que ataca las hojas y los filamentos de las raíces de la vid) y que afectó a los viñedos en Francia, les obligó a buscar otras tierras. Por este motivo, los viticultores franceses, acudieron a estos lugares, potenciando la expansión y el conocimiento de las técnicas vinícolas a esta tierra…
En 1877 D. Rafael López de Heredia de Santiago de Chile pero de padres españoles, llegó a Haro para emprender su negocio en el mundo del vino de Rioja, comprando terrenos en los que plantó vides por primera vez, creando en 1914 el viñedo “Viña Tondonia” el más conocido, que da nombre a la bodega y que fue seguido por otros tres, también ampliamente conocidos denominados Viña Bosconia, Viña Zaconia y Cubillas de los que se obtienen las variedades de uva más empleadas en la elaboración de los vinos de esta bodega, que son tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo para tintos, y viura y malvasía para blancos.
Conducidos por Josué, hicimos una visita a la bodega R. López de Heredia-Viña Tondonia en Haro, que a pesar de ser una de las mas antiguas, destaca por ser una de las pocas bodegas del mundo que posee tonelería propia artesanal y seguir una elaboración artesanal. Un antiguo expositor modernista de madera precioso que la bodega exponía en ferias, ocupa un espacio (quizás algo justo) en la tienda realizada por la arquitecta iraquí Zaha Hadid, donde iniciamos el recorrido. Nuestro guía fue relatándonos el proceso de recogida, almacenamiento, trasiego… con detalle y entusiasmo. Nos maravillaron todos los detalles: las cubas de madera permitiendo que la fermentación sea a expensas de la propia uva, sus muros capaces de mantener la temperatura adecuada, las telas de araña que también tienen su cometido tratando de mantener las polillas a ralla, las rampas para que las cubas de los vinos que los franceses elaboraban al principio, tuvieran salida fácil y directa al ferrocarril para su transporte, las anotaciones en las barricas para el trasiego, el taller de elaboración de los toneles con olor a madera de roble, pasadizos abovedados (calados) hasta de 200 metros donde los vinos van tomando cuerpo, alumbrados por pequeñas lámparas suspendidas del techo elaboradas en Crady (histórica empresa eléctrica de Gijón) … Una visita que nos encantó y que desde aquí agradecemos a nuestro guía quien nos obsequió con una cata magnífica de sus vinos…


Después fuimos en nuestros coches hacia Los Monasterios de Yuso y Suso , cuna del castellano y Patrimonio de la Humanidad,situados en el pueblo de San Millán de la Cogolla en las estribaciones de la Sierra de la Demanda.

El Real Monasterio de San Millán de Yuso (significaba 'abajo' en castellano antiguo) fue mandado construir en el año 1053 por el rey García Sánchez III de Navarra . La historia de su fundación va unida a una leyenda basada en un milagro de San Millán: un joven pastor que se hace ermitaño y que cuando muere a la edad de 101 años, sus discípulos lo entierran en su cueva, y alrededor de ella se va formando el primer monasterio, el de San Millán de Suso.

 El Monasterio de Suso, el de arriba, surgió de las cuevas que habitaron los eremitas discípulos de San Millán, allá por el siglo VI. Las sucesivas ampliaciones que convirtieron aquellas cuevas en cenobio y en monasterio se pueden observar en los diferentes estilos arquitectónicos que se fueron superponiendo entre los siglos VI y X: visigótico, mozárabe y románico.

La importancia cultural de Suso se manifiesta en la colección de manuscritos y códices que salieron de su escriptorio, uno de los más notables de la Edad Media en España: el Códice Emilianense de los Concilios (992), la Biblia de Quiso (664) o una copia del Apocalipsis, de Beato de Liébana (siglo VIII), lo que le hace ser uno de los principales escritorios, si no el más notable, de la Edad Media española. Es el marco en el que va a surgir la que hoy es la más antigua manifestación escrita de la Lengua Española

Una lengua no nace en un lugar ni en un momento concreto, pero es en el monasterio de San Millán en el siglo XI cuando un monje tiene conscientemente el atrevimiento de poner por escrito palabras y frases de esa lengua del pueblo. Nadie lo había hecho antes con una intención literaria. Son las Glosas Emilianenses. En el mismo códice encontramos también las primeras palabras escritas en vascuence. Por esta razón San Millán de Yuso celebra en 1977 el Milenario de la Lengua, y desde entonces se le conoce con el nombre de «Cuna de la Lengua».
Aquí pudimos reponer y saciar nuestro apetito, que nuestro amigo Rodolfo se había encargado de reservar mesa.

De regreso a Ezcaray, visitamos las mantas Ezcaray, empresa familiar que desde 1930, transformó la producción de paños en sus telares manuales, por la fabricación de pañuelos, bufandas, mantas… Usan fibras naturales, incorporando el mohair desde 1950. La tienda, mantiene los primeros telares, y sus muros y suelo de siempre… pero el color y el tacto de sus prendas, invita a acariciar y disfrutar sus productos.
Y ya al final de la tarde, de la mano de Ricardo nuestro guía, fuimos haciendo un recorrido por la villa; Ezcaray ubicada en la comarca de la Rioja Alta, de unos dos mil habitantes, llega a multiplicar por 10 su población durante el verano. Su principal actividad además de la turística es la industria de la madera (sobre todo butacas que exportan a varios países). Fundada por los reyes navarros en el siglo X para repoblar esta zona fronteriza; posteriormente fusionado a Castilla, y Fernado IV le concedió un Fuero, vigente hasta 1876 ( se cuenta que enre otros privilegios, se impedía juzgar a todo aquel que hubiera cometido delito en otra villa o ser entregado a la justicia de otro señorío; por esos muchos malhechores venían aquí y al llegar se agarraban a ala argolla y gritaban: “esta es mi casa”)
En el siglo XVIII el rey Fernando VI fundó la Real Fábrica de Paños, a la que siguieron otras tantas pequeñas industrias , hasta la década de 1950 en que empezó a dejar de ser rentable… Posteriormente con la explotación del turismo (apertura de la estación de esquí de Valdezcaray) y la creación de cooperativas del mueble, empieza a recuperar.

Y con esta información, fuimos recorriendo la plaza de la Verdura con la argolla del Fuero, la del quiosco, sus calles laberínticas, el río... y tomando unos vinos disfrutando de esta preciosa villa y de una buenísima compañia

 

Bodegas López de Heredia Entrada Las tinas
Calados La cata Suso
Yuso El grupo La argolla del Fuero

 

23- 9 - 2018 / POR EL VALLE DE LAS TERCIAS (LEÓN)

 

Hoy no era una salida normal al monte; se trataba únicamente de tener un pretexto para dar buena cuenta de una suculenta fabada, y algo más, que habían preparado los González de Lena en el pueblo de Pajares.

Con un día estupendo, desde Rodiezmo, fuimos ascendiendo entre unas pequeñas hoces y en una zona de pinares, por un camino precioso hasta llegar debajo de Las Forcadas de San Antón, donde dimos la vuelta.

El retorno lo hicimos en parte por donde habíamos ascendido, hasta un punto en el que continuamos por el camino del Salvador hasta llegar al pueblo de Poladura, y desde allí a Rodiezmo, donde habíamos dejado los coches.

Durante el trayecto, pudimos disfrutar de las fabulosas vistas que se abren hacia el Valle de las Tercias, rodeado de montañas, y que atravesamos por campos de pastos.

Al final, lo que era un simple pretexto para justificar la ingesta, se convirtió en una estupenda ruta y una buena comida entre amigos en el pueblo de Pajares.

Muchas gracias a la familia González de Lena tan expléndidos como siempre.

 

El grupo Las hoces Por el pinar
Hacia Poladura Valle de las Tercias La señal
El retorno Poladura La comida

 

7 - 9 - 2018 / REVISTA ATLÁNTICA XXII

 Artículo publicado en la revista Atlántica XXII, en septiembre de 2018, nº 58

 

LA PASIVIDAD NOS LLEVA AL FRACASO

 La asociación Sendas de Asturias, es un ejemplo paradigmático de la importancia para cualquier territorio, de contar con una sociedad civil activa y organizada. En este análisis, su presidente, Manuel López, analiza las consecuencias de la cultura del despilfarro que se implantó en este país.

 

Coincidiendo con la llegada del PSOE al poder, a partir de 1982 Asturias comienza a padecer un gran declive económico, debido a la brutal reconversión de actividades básicas de su economía, como eran las del sector naval, la siderurgia y la minería; sólo en la década de los ochenta y primeros de los noventa, se perdieron cerca de 50.000 empleos

Para amortiguar los efectos económicos derivados, se recibieron a través de los fondos mineros y otros programas, miles de millones de euros para la reindustrialización de las cuencas y la modernización del campo.


Pero las millonarias ayudas se destinaron: a crear empresas fantasmas, construir puertos sin barcos, autovías sin coches, polígonos industriales sin industrias, museos sin contenido, adquirir fincas para proyectos que nunca llegaron a ejecutarse, subvencionar clínicas oftalmológicas, balnearios, hoteles, casas rurales y ocurrencias de todo tipo.


Calcular con exactitud cuánto dinero se recibió, se convierte en una tarea casi imposible, hay quien lo cifra en unos 8.500 millones de euros, sólo en la minería fueron 6.000 millones, prejubilaciones aparte; en cualquier caso, cantidades astronómicas sobre las que no hubo ningún tipo de control. Pues, aunque teóricamente los fondos mineros eran gestionados por el Estado, el Gobierno del Principado, los sindicatos y los ayuntamientos que tenían minería, quien aparentemente tenía el poder sobre el reparto de toda esa lluvia de millones era José Ángel Fernández Villa, histórico líder del SOMA-UGT, ahora acusado de un delito de apropiación indebida de 1,2 millones de euros que regularizó con la amnistía fiscal de 2012, de la que aun hoy seis años después, no se hace pública la lista de quienes se beneficiaron de ella.


Cuesta creer que una persona hubiera llegado a ostentar tanto poder si no fuese con la connivencia del PSOE y PP, que como un partido único, durante estos casi cuarenta años vinieron alternándose en el poder en Asturias y en el resto del Estado, con mayor o menor apoyo del resto de organizaciones políticas y sindicales, en función de sus intereses y de la porción que les correspondiese en el reparto del pastel.
La corrupción y el despilfarro, no fueron fruto del azar ni de errores o actuaciones individuales, sino de la degeneración de un sistema corrupto instalado en el poder y en las instituciones durante demasiados años, tantos como el régimen de Franco.


Mientras tanto, cada año 15.000 asturianos dejaban el campo para establecerse en poblaciones urbanas del centro, hasta llegar en la actualidad a 672 pueblos abandonados, y hasta un 15% menos de población en las cuencas, donde los hijos y nietos de los mineros, que no emigraron, viven de las jubilaciones y prejubilaciones de sus padres y abuelos. )
De que se hubiera llegado a esa situación y tal estado de degradación, todos tenemos parte de culpa: se continuó votando a los mismos políticos ineptos y corruptos, unos por inercia y comodidad, otros porque de ellos dependía su sueldo o el de algún familiar, y otros porque aspiraban tenerlo.


Preocupados la situación y ante la pasividad generalizada, un grupo de personas conocedoras del gran número de equipamientos que se habían construido con fondos públicos se encontraban cerrados, incluso abandonados, en el año 2010 decidimos crear la asociación Sendas de Asturias, con la finalidad de denunciar la situación y promover su uso.


Desgraciadamente la situación no ha cambiado mucho, y podría agravarse con una cuarta reconversión, la del sector energético: tenemos la mayor concentración de centrales térmicas de España, cinco en total (Aboño, Soto de Ribera, Narcea, Lada y La Pereda), con una capacidad de producción superior a los 3.000 Megawatios, de las que dependen 1.200 puestos de trabajo directos y 4.800 indirectos.


Como ocurriera en su día con la reconversión industrial y de la minería, ya empieza a hablarse de crear un Fondo para la Transición Justa para atender a las comarcas y colectivos vulnerables, y no de la creación de empleos alternativos. Así que, si no tomamos conciencia de la situación y cambiamos de actitud tomando las riendas de nuestro destino, corremos el riesgo de volver a cometer el error de dejar sólo en manos de los partidos políticos y de los sindicatos, nuestro futuro y el de las generaciones venideras, para que a cambio de prejubilaciones y ayudas sin control, negocien el cierre de empresas y la destrucción de empleo y riqueza.
Un pueblo que no se moviliza para defender sus intereses y su identidad está condenado al fracaso y al olvido.

Manuel López

 

 

 

   
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5 - 9 - 2018 / CARTA EN EL PERIÓDICO LA NUEVA ESPAÑA

Contestación a Ana Rivas, segunda Teniente de Alcalde de Oviedo, aparecida en el periódico La Nueva España el 5-9-2018:

En relación a la noticia aparecida en LA NUEVA ESPAÑA del día 28 de agosto de 2018 en la que Ana Rivas se pronuncia sobre el mal estado del parque del Campo San Francisco (“No podemos hacerlo todo de la noche a la mañana”), me gustaría hacer un pequeño repaso con referencia al quiosco del Bombé:

1- LA NUEVA ESPAÑA del 13 de marzo de 2013: En un comunicado, Sendas de Asturias asegura que el riesgo de que se venga abajo la obra de De la Guardia se debe “al progresivo desplazamiento que se está produciendo de las piezas que se apoyan en las columnas para formar el cuerpo o armazón que soporta la cubierta”. “El desplazamiento”, sigue, “se produce por la rotura o deterioro de los amarres que unen dichas piezas, y su avance es fácilmente comprobable a simple vista”. El documento concluye que “faltan pocos centímetros para que alguna de las piezas se salga de su apoyo en la columna y se produzca un colapso irreparable”.

2- LA NUEVA ESPAÑA del 14 de marzo de 2013: El quiosco de la música del Bombé podría quedar ya a salvo del temido colapso sobre el que la asociación Sendas de Asturias alertaba esta misma semana si los técnicos municipales logran ejecutar el plan previsto para fijar la estructura. Fuentes municipales confirmaron que se ha diseñado un proyecto provisional para asegurar el edificio a la espera de que se elabore el plan de reforma que se enviará a Cultura para recibir el visto bueno.

3- LA NUEVA ESPAÑA del 3 de abril de 2018: La reforma del quiosco del Bombé, sin fecha tras tres años con la obra parada.

Permítame corregirla, señora Ana Rivas, segunda teniente de Alcalde, concejala de gobierno de Infraestructuras y Servicios Básicos, de la noche a la mañana son unas horas y lo que se lleva denunciado, algo más...